Al igual que el papel y el cartón, el vidrio, los aparatos eléctricos y el textil, la ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular abre el camino a la recogida selectiva de los desechos peligrosos y voluminosos del hogar, «incluidos los colchones y los muebles». Es una obligación para los servicios municipales desde el 31 de diciembre de 2024, a la espera de que el Gobierno saque la norma específica «para su adecuada gestión». Entre otros fines, se establecerán «objetivos y medidas de prevención de residuos, en concreto, la reducción de la generación de estos residuos mediante el fomento de la prolongación de la vida útil de muebles y enseres, la reutilización, una mejora en su gestión fomentando la preparación para la reutilización y el reciclaje, al objeto de reducir su eliminación especialmente en vertedero», como adelantó el Ministerio para la Transición Ecológica en la consulta pública previa para la elaboración del real decreto, que buscará también «medidas de sensibilización y concienciación destinadas a los consumidores» y las exigencias a los propios productores y vendedores. Seguir leyendo....