Vallecas, entre el hampa y el Village

Wait 5 sec.

Tiene Vallecas, más allá de la M-30 y de esa frontera invisible que muchos madrileños aún cruzan con cierto recelo, una transformación que no termina de creerse a sí misma. Se levanta entre grúas, solares que fueron descampados y naves que aún huelen a aceite industrial, como si el barrio estuviera probándose un traje nuevo sin querer quitarse del todo el mono de trabajo. Allí, donde antes solo había persianas metálicas a medio bajar y talleres que cerraban al caer la tarde, empiezan a asomar ventanales amplios, balcones de hierro negro y carteles de 'loft disponible' escritos con tipografía limpia, casi extranjera. A ciertas horas, cuando el sol cae y la luz anaranjada se posa sobre los bloques nuevos, el... Ver Más