Byung-Chul Han lleva años estudiando la depresión como un fenómeno social. Este es el tema que más éxito comercial y crítico le ha otorgado a lo largo de su vida. El filósofo surcoreano y acogido en Alemania ha revolucionado el pensamiento moderno al afirmar que esta enfermedad mental es, además, una enfermedad de la sociedad actual. Así lo defendió en su libro más importante: 'La sociedad del cansancio'. Esta obra publicada en 2010 ha sido traducida a más de 35 idiomas y ha vendido más de 2 millones de ejemplares. De ahí es de donde se extrae una de sus frases más célebres sobre la depresión: «La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad ». Esta cita se ha repetido durante años de forma popular en alguna de sus versiones. Su fama se debe a que reduce en pocas palabras y de manera clara lo que lleva a tantas personas a la depresión en nuestros días. Byung-Chul argumenta que la depresión surge con facilidad cuando el individuo se frustra por no alcanzar las exceptativas siempre crecientes de la sociedad. El positivismo que impregna el trabajo, la familia, el ocio y el bienestar mental, crea a su vez una mayor posibilidad de 'fracasar' en todos esos ámbitos. Cuánto más idílico y detalado sea el objetivo, más difícil será alcanzarlo y, por tanto, más frustrante. Lo curioso de esta afirmación y donde se puede crear una contracorriente es que los individuos tienen el poder de agravarla o revertirla. «Él es, al mismo tiempo, verdugo y víctima», añade en su libro. La positividad enfocada al rendimiento crea un mensaje frustrante, ya que se repite el 'todavía puedes más' a una población que ya está saturada. La depresión «se desata en el momento en el que el sujeto de rendimiento ya no puede 'poder más'». La incapacidad que genera la depresión choca de frente con la ilimitación, reniega del sistema. «El lamento del individuo depresivo, 'Nada es posible', solamente puede manifestarse dentro de una sociedad que cree que 'Nada es imposible'. No-poder-poder-más conduce a un destructivo reproche de sí mismo y a la autoagresión. El sujeto de rendimiento se encuentra en guerra consigo mismo y el depresivo es el inválido de esta guerra interiorizada». Por eso el autor también escribe que la depresión «refleja aquella humanidad que dirige la guerra contra sí misma», porque ella misma se abruma por sus expectativas autoimpuestas y también es la que se revela contra el mensaje que un día repitió como propio. Estesistema tiene una ventaja: que si dependemos de nosotros mismos, tenemos la solución en nuestras manos. «El sujeto de rendimiento, al contrario que el sujeto de obeciencia, está sometido solo a sí mismo», y puede liberarse del hiperpositivismo impuesto cuando quiera. Byung-Chul Han ha dedicado su vida a la reflexión sobre los problemas del siglo XXI, entre ellos la depresión. Nació en Seúl (Corea del Sur) en 1959 y en su juventud se trasladó a Alemania para perseguir sus inquietudes intelectuales. Escribe en alemán y está considerado como uno de los filósofos más destacados del pensamiento contemporáneo por su crítica al capitalismo, la sociedad del trabajo, la tecnología y la hipertransparencia. En 2025 recibió el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades por el que se consagró en el mundo editorial en español.