Obsesionada con los finales, Camila Cañeque recopiló cientos de últimas frases librescas, aun cuando las más célebres suelen ser las primeras. Con 452 de ellas montó un libro raro, La última frase (La uÑa RoTa), en el que las enumeraba, las clasificaba, las arremolinaba para componer nuevos textos y reflexionaba, entre el ensayo y lo biográfico, en ese género híbrido tan contemporáneo, sobre las cosas que se acaban.Seguir leyendo