Un soltero desvela si es real un tópico sobre los chinos, y su cita alucina: «Dicen que la tienen pequeña»

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Ana María (23) cree que tiene un radar para atraer a los chicos malos. «Todos los que te mandan a terapia me los llevo yo», le contaba la joven a Carlos Sobera en su primera incursión en 'First Dates'. Más de dos años después, la cocinera y estudiante valenciana repitió en el programa. A su llegada, se ponía al día con el presentador, a quien le explicaba que la experiencia en el 'dating show' le pegó fuerte: se hizo famosa entre su familia y sus compañeros de trabajo. «Me dio una fase maníaca porque llegué a pensar que la gente me reconocía por la calle. Sí que escuché alguna vez 'mira, la chinita de 'First Dates'. Y se empezó a acercar gente por interés, pensaban que yo estaba montada en el petrodólar. Y no es así. Me petó la cabeza», admitía. La soltera volvió al restaurante con las ideas igual de claras, aunque con otros gustos en cuanto a chicos, y así se lo hizo saber al jefe de sala. «En líneas generales me gustaban los malotes, luego me pasé a los cantantes, y ahora me gustan los deportistas». A Ruixiao (22), su cita, le gustaba el deporte. Pero Ana María encontró en él muchas varias cualidades extra. Él supo compensar la falta de experiencia en el amor con bastante encanto y mucha personalidad. Y es que cualquiera no se hubiera atrevido a acudir a una cita a ciegas con las zapatillas de andar por casa de Sulley, el monstruo azul de las películas de Monsters S.A., su personaje favorito. Además de celebrar el original calzado de su cita, Ana quedó encantada que fuese chino. Nunca le había surgido la oportunidad de acercarse románticamente a una persona asiática y conocer más sobre la cultura de sus padres biológicos. También Ruixiao vio ventajoso compartir origen con Ana, «así hay un poco más de feeling y a la familia le suele gustar un poco más», señaló en los totales. Acertaron en la primera impresión. Compartir anécdotas y costumbres chinas les dio un empujón para demostrar la gran afinidad que tenían, incluso en los puntos donde más diferían. Ruixiao le contó que es inexperto en eso de las relaciones de pareja, mientras que Ana se siente harta de los esterotipos que le presuponen los chicos españoles por ser asiática. «En mi caso, me sexualizan, les da morbo. Te quieren para lo que te quieren, para satisfacer una curiosidad y ya está», se sinceraba con su cita. Y ya que mencionaba los estereotipos, se atrevió a plantearle a Ruixiao una duda que la carcomía. «Voy a decir una burrada… A lo mejor te enfadas. Dicen que los chinos la tienen pequeña ¿Crees que es un mito?», le preguntó sin filtros. «Yo creo que es estadística, no es un mito», apuntó él, dejándola alucinada. «Me he quedado flipando, porque el tamaño importa. Tampoco quiero imaginarme cómo la tiene», reseñaba ante el equipo del programa sin poder evitar un ataque de risa. Pero ahí no quedaba la conversación subida de tono. Ruixiao hablaba a las claras de su poca experiencia sexual. Ella hacia lo propio, desvelando que «soy multiorgásmica». «No tendría problema en comprobarlo», confirmó él en privado con picardía. Ana temió que acabara la cita y el soltero no desease repetirla, cuando lo cierto es que los dos dieron pistas de sobra de estar con la persona ideal en ese momento. De hecho, cualquier duda sobre qué decisión final tomar se le terminó de disipar a Ruixiao en la intimidad del reservado de 'First Dates', donde le pusieron el broche de oro a la velada protagonizando un apasionado momento que superó las expectativas de la valenciana. «Es la primera vez que le doy un beso a un chino. Se hacen mucho los tontitos, pero flipas con ellos», comentó ante las cámaras justo antes de constatar que los dos querían seguir conociéndose mucho más en profundidad.