Pedro Carmona (Jerez, 1986) tiene una trabajo muy especial. Desde hace cuatro años trabaja, por decirlo de una vez, en un sitio en el que asesinaron a 100.000 personas. Se trata de Mauthausen (Austria, a unas dos horas de Viena). Carmona trabaja en el memorial que recuerda al antiguo campo de concentración de nazi que, en realidad, sigue allí, precisamente