En pocas horas, y luego de los acuerdos anunciados entre el gobierno de los Estados Unidos y Caracas, el Estado venezolano ha regresado a la comunidad financiera internacional luego de un prolongado período de aislamiento. La nación ha sido readmitida en el seno del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y con ello se abre la puerta al refinanciamiento de su deuda y a la obtención de nuevos préstamos, bombonas de oxígeno para las debilitadas finanzas locales. La circunstancia ha generado una expectativa muy positiva en actores económicos y financieros, y es consecuencia de la nueva realidad tras de los ataques militares estadounidenses del pasado 3 de enero. Seguir leyendo