El pescado y el marisco fresco procedente de la costa malagueña marcan el rumbo del restaurante El Rincón de Paco , desde hace dos años en la calle Gonzalo Ximenez de Quesada, en Ciudad Jardín muy cerca del Centro, pero antes estuvo ubicado en la calle de la Radio y suma en total una década de andadura. Sergio García, junto con su socio José Mata, centra su oferta principal como marisquería en los productos frescos de temporada en una carta abierta a más sabores en la que no faltan también guisos, carnes y platos típicos de Córdoba. La cocina es familiar, puesto que en ella se encuentran la madre de Sergio García, con 40 años de experiencia en el sector, y su hermano. «Ellos son los mejores friendo pescado, tratando el producto». El abuelo de Sergio García trabajaba en la mar y su padre siempre ha tenido marisquería en Torre del Mar, por lo que se han mantenido una estrecha vinculación con el marisco y el pescado y «es por lo que se nos conoce a nosotros», indica. El Rincón de Paco le debe el nombre a la segunda marisquería que regentó el padre de Sergio García y cuando él decidió venirse a Córdoba, se basa mucho al principio en la clientela paterna. El 80% del producto fresco que se prepara es de Caleta de Vélez, y también del puerto de Motril, que se encarga él de comprar personalmente. Algunos fines de semana da cabida a productos de Galicia, a veces nécoras, centollas cuando el producto es de temporada, pero siempre siguiendo la filosofía de la calidad y de que nada sea congelado. En el 95% de los casos, este restaurante normalmente cuece al momento: gamba, cigala, gamba roja, quisquilla, todo de Málaga, porque es de donde procede Sergio, a no ser que haya un parón biológico y tenga que acudir a otros puertos. También tienen la opción los clientes de tomarlos a la plancha, una fórmula con la que que apreciar «está muy bueno y es donde muchas veces se ve la diferencia del marisco». En la carta puede encontrarse desde el carpaccio de marisco y la alcachofa a la brasa con jamón hasta ventresca de atún a la plancha (muy jugosa y de intenso sabor), rodaballo, pargo, el buey de mar, la araña frita y cualquier tipo de marisco y molusco. El momento actual ya no es tan pujante para los mejillones, que preparan al vapor en otras épocas del año, y sí es buena época de sardina. Entre el pescado frito no faltan los boquerones, los calamares, chocos, la rosada y los salmonetes. Como guisos del día , de martes a viernes, una de las grandes estrellas es el gazpachuelo, típico plato malagueño que buscan muchos de sus clientes, junto con las lentejas y la fabada. No obstante, por estar en esta ciudad, tiene en carta productos típicos como el rabo de toro, el flamenquín casero, las croquetas, el salmorejo, las berenjenas fritas y la ensaladilla de gambas. Los amantes de la carne pueden hallar entrecot, solomillo de ternera, churrasco y abanico ibérico. A veces, fuera de carta, chuletón. A la hora de los postres para coronar almuerzos y cenas, El Rincón de Paco cuenta con tartas totalmente caseras elaboradas por David Ruano y por José David, de Dulce Lokura, que le aporta la tarta de queso y la tarta de chocolate, por lo que no es nada industrializado. «Prefiero apoyarme en los buenos para mejorar en mi restaurante y con ellos no fallo en ese apartado», detalla Sergio García. En el lugar que antaño ocupó la antigua Casa de Montilla, el restaurante tiene una distribución en la zona de entrada con barra para tapear y otra pequeña barra y un salón. En la planta sótano, un espacio más pensado para celebraciones y reuniones de trabajo, hay un reservado para unas 16 personas y un amplio salón con capacidad para 50 comensales. La acogida de este barrio ha sido mejor de lo esperado, «me ha sorprendido gratamente, hemos tenido buena aceptación», reconoce. Mantiene la clientela que gestó en la calle de la Radio, pero la ha aumentado. Su horario de apertura es de martes a domingo (de 13.00 a 16.30 horas), y los jueves, viernes y sábados también por las noches (de 20.30 a 23.30 horas), en la calle Gonzalo Ximenez de Quesada, número 17.