Comprar un Lamborghini no es una simple transacción. Para muchos clientes es el final de un sueño que empezó años atrás, a veces en la infancia, y que se hace realidad tras una experiencia que va mucho más allá del propio coche. La marca lo tiene muy claro y ha diseñado todo un recorrido para que ese momento se recuerde durante toda la vida. No se trata solo de conducir un superdeportivo, sino sentir desde dentro la marca.Seguir leyendo....