Primeras críticas a Mother Mary de Anne Hathaway

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Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.comLas primeras críticas de Mother Mary ya están aquí y dejan claro que no estamos ante una película cualquiera. El nuevo proyecto de David Lowery con Anne Hathaway al frente apunta directamente a dividir al público… pero también a convertirse en una de esas obras que no se olvidan fácilmente.Porque sí, Mother Mary llega con una propuesta tan ambiciosa como arriesgada: un thriller psicosexual con estética pop, tintes de terror y una narrativa que mezcla música, moda y espiritualidad. Y eso, en pleno panorama actual, no es precisamente lo habitual.Mother Mary arranca con críticas divididas, pero con personalidad propiaEl estreno mundial de Mother Mary ya ha tenido lugar y las primeras valoraciones no se han hecho esperar. Con un 79% en Rotten Tomatoes tras sus primeras críticas, la película se sitúa en un terreno interesante: no es un consenso absoluto, pero tampoco un rechazo generalizado. Es, más bien, ese tipo de obra que genera conversación.Por un lado, hay críticos completamente fascinados con la propuesta de Lowery. Destacan su estilo visual, su capacidad para crear una atmósfera casi hipnótica y el compromiso absoluto de sus protagonistas. Por otro, no faltan quienes consideran que la película se pierde en su propia ambición, tachándola de pretenciosa o incluso difícil de seguir.Y aquí es donde empieza lo realmente interesante: Mother Mary no busca gustar a todo el mundo. Busca provocar algo.Una historia de fama, identidad y relaciones rotasLa película sigue a Mary, una superestrella del pop interpretada por Anne Hathaway, que atraviesa una crisis existencial en pleno auge de su carrera. En un giro que rompe con cualquier narrativa típica del género, abandona su gira para reencontrarse con Sam, una diseñadora de moda interpretada por Michaela Coel, con quien mantiene una relación cargada de tensiones del pasado.Ese reencuentro, aparentemente sencillo, se convierte en el eje emocional y simbólico de la historia. Mary pide a Sam que diseñe un nuevo vestido, pero lo que realmente está en juego no es una prenda, sino la reconstrucción de una identidad.Aquí es donde Mother Mary se aleja del biopic musical convencional y entra en un terreno mucho más abstracto, donde las emociones, los traumas y las relaciones se expresan a través de metáforas visuales, elementos casi sobrenaturales y una estética que bebe tanto del videoclip como del cine de terror.Mother MaryEntre lo fascinante y lo desconcertante: el sello David LowerySi hay algo en lo que coinciden la mayoría de críticas es en que esta es, probablemente, la película más “David Lowery” de su carrera. Y eso, dependiendo de quién la vea, puede ser una virtud o un problema.El director de The Green Knight vuelve a apostar por un cine sensorial, más preocupado por las sensaciones que por la narrativa tradicional. Algunos hablan de una experiencia casi alucinatoria, una especie de hechizo cinematográfico que envuelve al espectador aunque no siempre entienda lo que está viendo.Otros, sin embargo, consideran que esa misma apuesta juega en su contra, convirtiendo la película en algo demasiado críptico, con múltiples capas narrativas que no terminan de encajar del todo.Lo curioso es que ambas lecturas pueden ser válidas al mismo tiempo. Porque Mother Mary no parece diseñada para ofrecer respuestas claras, sino para dejar una sensación persistente, casi incómoda, después del visionado.Una mezcla de géneros que no deja indiferenteUno de los aspectos más comentados es su capacidad para mezclar géneros de forma poco convencional. La película ha sido descrita como una combinación de historia de fantasmas, exorcismo emocional, drama musical y pieza teatral íntima.De hecho, algunas críticas la comparan tanto con El exorcista (1973) como con el universo estético de estrellas del pop como Lady Gaga, lo que da una idea bastante clara del tipo de experiencia que propone. No se trata de una película accesible ni pensada como puerta de entrada al cine de Lowery. Es, más bien, una obra para quienes ya están familiarizados con su estilo o buscan algo distinto dentro del panorama actual.Anne Hathaway y Michaela Coel, el verdadero corazón de Mother MarySi hay un elemento que prácticamente todos los críticos destacan, incluso los más duros, son las interpretaciones de sus dos protagonistas. Anne Hathaway se mete de lleno en un papel complejo, interpretando a una figura pública que lucha por reconciliar su imagen con su identidad real. Es un personaje que, en manos equivocadas, podría haber resultado superficial, pero aquí se convierte en algo mucho más denso y emocional.Por su parte, Michaela Coel aporta una presencia magnética, construyendo un personaje que equilibra resentimiento, vulnerabilidad y creatividad. La química entre ambas es clave para que la película funcione, especialmente en sus momentos más íntimos.Mother MaryY esto no es un detalle menor. En una película tan cargada de simbolismo y abstracción, tener dos interpretaciones sólidas es lo que permite que el espectador se agarre a algo tangible.Una película que no se consume, se experimentaAl final, lo que dejan claras estas primeras críticas es que Mother Mary no es una película que simplemente se vea y se olvide. Es una de esas propuestas que generan debate, que invitan a interpretaciones distintas y que, para bien o para mal, se quedan rondando en la cabeza.Puede que algunos la encuentren fascinante y otros frustrante, pero lo que parece seguro es que no pasará desapercibida. Y en un año lleno de estrenos previsibles, eso ya la coloca en una posición bastante especial.Mother Mary se estrenará el 17 de abril de 2026. ¿Hay ganas de verla? Dímelo en comentarios y síguenos en Google News.Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com