Mikel Oyarzabal tuvo el honor, como capitán de la Real Sociedad, de levantar la cuarta Copa del Rey del club, la segunda esta década. El futbolista natural de Éibar, uno de los pesos pesados para Luis de la Fuente en la Selección, sigue engordando su palmarés. Oyarzabal tan solo ha representado a la Real Sociedad a nivel profesional. Una casa a la que llegó siendo menor de edad, en cadetes, procedente de la SD Eibar. Siempre ha expresado su cariño hacia la Real, aunque su destino pudo cambiar en 2018. Tal y como fue noticia en los medios de comunicación, representantes del Athletic se desplazaron hasta la segunda residencia de Mikel Oyarzabal para reunirse con el padre del jugador y trasladarse una propuesta que superaba sus emolumentos por aquel entonces. Se trata de un municipio de la provincia de Huesca que está rodeado por montañas y valles que permiten realizar desde paseos más suaves hasta rutas de montañas de una mayor exigencia. Muchos jugadores tienen un sitio en el que pasar inadvertidos con su familia, disfrutar de otros planes y, en definitiva, mantener una rutina más pausada, muy distinta al ritmo frenético de la élite del fútbol. Para muchos de ellos este lugar alejado del ruido es su propia tierra en caso de jugar (y vivir) a mucha distancia de casa. Para quienes tienen la oportunidad de jugar prácticamente en sus orígenes, como es el caso de Mikel Oyarzabal, puede haber una segunda residencia. Cuando su actividad se lo permite, el capitán de la Real Sociedad pasa tiempo en Jaca, un municipio de la provincia de Huesca que destaca por una ubicación privilegiada en los Pirineos y por su alto valor histórico. Jaca permite conectar con la naturaleza y, de este modo, disfrutar de un periodo de descanso y recargar energías entre temporada y temporada. Se le conoce como 'la capital del Pirineo aragonés', al facilitar el acceso a estaciones de esquí como Astún y Candanchú, propicias para el invierno. Pero también tiene trascendencia en otras épocas del año, como los meses de primavera y de otoño, los más propicios para el Camino de Santiago. Porque Jaca es un punto clave para aquellos peregrinos que siguen la ruta aragonesa. En cualquier parte del año se puede visitar la Catedral de San Pedro, uno de los templos románicos más antiguos de España, construida en el siglo XI, y una de las señas de identidad de la localidad, que cuenta con poco menos de 15.000 habitantes según los últimos registros del INE. Además, Jaca cuenta con una fortificación pentagonal del siglo XVI, la Ciudadela de Jaca, que alberga el Museo de Miniaturas Militares y se construyó en un punto clave para la defensa de la frontera con Francia.