Australia y Japón sellan el mayor acuerdo armamentístico de la historia nipona reciente

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Tres fragatas multipropósito llegarán a la Armada Real Australiana antes de que termine la década. Las construirá Mitsubishi Heavy Industries en sus astilleros japoneses, y representan las primeras unidades de un programa que podría alcanzar los 11 buques. Es la mayor exportación de material militar que Japón ha cerrado en su historia reciente, un hito que refleja hasta qué punto Tokio ha dejado atrás las restricciones autoimpuestas tras la Segunda Guerra Mundial.El acuerdo se formalizó el 18 de abril de 2026 con la firma del llamado Mogami Memorandum. Estamparon su rúbrica el viceprimer ministro australiano, Richard Marles, y el ministro de Defensa japonés, Koizumi Shinjirō. La inversión prevista asciende a 20.000 millones de dólares australianos para la próxima década, cifra que cubre tanto las tres primeras unidades como las ocho adicionales que se fabricarán en suelo australiano.El ministro de Industria de Defensa australiano, Pat Conroy, calificó la operación como la adquisición naval más rápida en tiempos de paz de la historia del país. No es una exageración retórica. Apenas diez meses han transcurrido desde el anuncio inicial de la selección de la clase Mogami hasta la firma de los contratos, un plazo insólito en programas navales de esta envergadura.Prestaciones de un buque pensado para el Indo-PacíficoLas fragatas que recibirá Australia no son réplicas exactas de las Mogami que opera la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón. Se trata de versiones mejoradas, adaptadas a los requisitos operativos australianos. Según publicó Naval Today, cada buque contará con un sistema de lanzamiento vertical de 32 celdas para misiles superficie-aire y misiles antibuque, un salto notable respecto a las 16 celdas del modelo original japonés.El alcance de cada fragata rondará las 10.000 millas náuticas, lo que permite patrullas prolongadas sin necesidad de repostaje. Su dotación será de 92 tripulantes de la Armada australiana y contarán con capacidad para operar el helicóptero de combate marítimo MH-60R Seahawk. El propio Marles describió estos buques como los que aspiran a ser las fragatas multipropósito más avanzadas del mundo.El JS Hyuga y el USS George Washington en unas maniobrasAustralia necesita estos barcos con urgencia. Un análisis independiente encargado en 2024 recomendó duplicar la flota de superficie del país para hacer frente a un entorno de seguridad cada vez más tenso en la región. Las rutas marítimas comerciales que cruzan los océanos Índico y Pacífico son vitales para la economía australiana, y la expansión naval china ha acelerado los planes de rearme de Canberra.Tokio rompe un tabú de posguerraPara Japón, el acuerdo tiene una lectura estratégica profunda. Durante décadas, la interpretación estricta del artículo 9 de su Constitución limitó la exportación de equipo militar a casos excepcionales. Esa barrera se ha ido erosionando de forma gradual desde 2014, cuando el Gobierno de Shinzō Abe flexibilizó las directrices sobre transferencia de armamento. Pero una venta de esta magnitud a un socio del Pacífico habría sido impensable en 2015.El contrato posiciona a Mitsubishi Heavy Industries como actor relevante en el mercado global de defensa naval. Hasta ahora, los grandes astilleros militares exportadores eran europeos, surcoreanos o estadounidenses. Japón entra en esa liga con un producto competitivo y un socio de peso.El calendario prevé que la primera fragata se entregue en 2029. Las ocho restantes se construirán en astilleros australianos con transferencia de tecnología japonesa, un modelo que busca reforzar la base industrial de defensa de Australia al tiempo que mantiene el vínculo estratégico con Tokio. El Indo-Pacífico se ha convertido en la región donde las alianzas militares se miden cada vez menos en declaraciones conjuntas y cada vez más en contratos de construcción naval..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }