El curioso motivo por el que las toallas llevan una línea en los extremos: no tiene que ver con la estética

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El día a día de cualquier persona incluye cientos de elementos que utilizamos y sobre los que no solemos pararnos a pensar cómo están hechos o por qué son como son. En el cuarto de baño, por ejemplo, tenemos objetos como papel higiénico, espejo, alfombras o toallas, los cuales, al ser de uso tan cotidiano, pasan por alto sobre su composición, forma u origen. Sea por curiosidad o por utilidad, cuando nos paramos a pensar en ciertos elementos comunes de nuestra rutina podemos llegar a descubrir informaciones que nos sean de ayuda para sacarle más partido a nuestras pertenencias. Esto se puede ver, por ejemplo al fijarnos en una simple toalla. A primera vista puede que nada nos llame la atención más allá de su color o suavidad pero, si nos fijamos bien, algunas de ellas llevan una línea o franja cerca de los extremos que tiene una función concreta, algo que no suele ser muy conocido. Si buscamos la respuesta a por qué las toallas tienen este elemento es muy probable que lo primero que pensemos es que esa línea es solamente un elemento decorativo, que está ahí por estética. Pero, realmente este objeto de higiene personal tiene esas líneas bordadas por motivos funcionales, concretamente para alargar la vida útil de las toallas, tanto de mano, como de ducha o de otros tipos. Así lo afirman desde la resvista 'El Mueble', en el que se refieren a estas líneas horizontales cercanas a los bordes de las toallas como bordes 'dobby'. «Sirven para fortalecer los bordes de las toallas, evitando que se deshilachen o rompan fácilmente, haciéndolas más resistentes al uso y a los lavados y alargando su vida útill», indican desde el medio de decoración e interiorismo. Siguiendo su explicación, esto ocurre porque en esa parte de la toalla el tejido es más denso y además no asborbe tanto, por lo que se desgasta menos y se mantiene más firme, ayudando a que las toallas no pierdan su forma ni se deshilachen al lavarlas muchas veces. La misma revista destaca también que esos bordes ayudan a colgar este objeto textil de toalleros o perchas. Sobre el por qué estas franjas de tejido diferentes se llaman bordes 'dobby', la citada fuente indica que se debe a que «se crean utilizando un tipo de telar llamado dobby, una técnica especial que utiliza un mecanismo que permite tejer diseños simples y patrones geométricos repetitivos y que se dice que data del año 1.843. Por darte más detalles, 'dobby' deriva de la antigua palabra inglesa 'draw boy', que era como se conocía al ayudante del tejedor en esta época». De este modo, lo habitual es que una toalla con franjas reforzadas cerca de sus bordes dure más tiempo en mejor estado que una que no dispone de esos elementos que, a primera vista, parecen no servir para nada. Esas líneas también pueden recibir el nombre de cenefas, variando en sus tamaños y formas e incluyendo incluso dibujos o diseños específicos que las hacen más bonitas o decorativas, aunque el fin último de esas líneas es el mismo, hacer que la toalla dure más manteniendo su forma y tejido. Así lo explican, por ejemplo desde algunos negocios de textiles. «Además de verse bonita, refuerza la estructura de la toalla y evita que se deshilache», indicando también que el tamaño de la cenefa no determina la calidad, «lo importante es el tipo de costura, tela y acabado», indican en un vídeo de redes sociales.