España y otros cuatro países pidieron a principios de abril a la Comisión Europea crear un nuevo tributo sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas para mitigar el impacto de la subida de los precios de la energía tras el conflicto en Oriente Medio. Y aunque no ha trascendido la fórmula planteada, el Gobierno español sugiere excluir a las eléctricas del gravamen propuesto, según ha revelado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la apertura de la cumbre anual de la patronal eólica europea WindEurope, que se celebra esta semana en Madrid. Seguir leyendo....