El año 2025 ha acabado de la peor manera para Fátima, una peruana con DNI español de apenas 26 años. Uno de sus compañeros de piso, nigeriano de 45, es el autor de su muerte prematura: no había lazos afectivos entre ellos, por lo que no estamos ante un crimen machista, pero una discusión terminó con el sospechoso lanzándola al vacío, desde un piso 11. Son casi 40 metros de altura. De esta manera, el año ha terminado con un total de 31 homicidios dolosos y asesinatos en la región madrileña. El suceso tuvo lugar en la calle de Santa Escolástica, 7, a las 1.15 horas de la madrugada del 31 de diciembre. Por causas que investigan (entre ellas, posibles problemas psiquiátricos de la fallecida), se originó una discusión en la vivienda, en la que, además, residirían otros dos compatriotas del detenido. Fuentes policiales explican a ABC que, al menos, dos vecinos fueron testigos de cómo Fátima gritaba pidiendo auxilio en el alféizar de la ventana de la cocina. Uno de ellos, además, declaró que vio la mano del sujeto esforzándose en tirarla a la calle. El ruido del cuerpo menudo de la joven al impactar contra el asfalto fue sordo pero tronó en el alma del vecindario, que no tardó en avisar a los servicios de emergencias. La víctima yacía cadáver, tras una muerte instantánea y sin capacidad alguna de reanimación, politraumatizada. El Grupo V de Homicidios de lah Brigada de Policía Judicial de Madrid se ha hecho cargo de la investigación. El nigeriano no tiene antecedentes, más allá de señalamientos por incumplimientos de la Ley de Extranjería. Al cierre de esta edición, no había trascendido si había una orden de expulsión de España vigente o se había caducado ya, como tantas veces ocurre. Lo que en los instantes inmediatos podría haberse tratado como un suicidio pronto quedó descartado. Porque los expertos del Grupo de Delitos Violentos de la Brigada Cientifica (DEVI) de la capital pronto hallaron en el poyete y toda la estructura de la ventana exterior de la cocina huellas y marcas que apuntaban a la posición de las manos. Señalaban inequívocamente que Fátima había intentado sujetarse y evitar que la defenestraran, y no lo contrario. Horas después, el presunto asesino, que no se encontraba en la vivienda cuando llegaron los agentes, fue arrestado y, al cierre de esta edición, se encontraba en los calabozos a la espera de ser llevado ante la autoridad judicial. La siguiente jornada, la de Nochevieja, que tradicionalmente suele ser bastante turbulenta, no ha transcurrido, sin embargo, de manera tan trágica como la de esta Nochebuena-Navidad pasada, que se saldó con tres homicidios dolosos y un extraño suicidio con arma blanca. La Policía Municipal de Madrid gestionó entre las diez de la noche del 31 de diciembre y las 8 de la mañana del 1 de enero de 2026 un total de 1.237 incidencias; el Samur-Protección Civil realizó 200 intervenciones, informa Emergencias Madrid. Algo «dentro de lo normal», explican. Aunque con cifras ligeramente superiores a las de los dos últimos años, y sin heridos por arma blanca atendidos durante la noche, según el balance municipal. La celebración de la San Silvestre Vallecana y las campanadas en la Puerta del Sol se desarrollaron sin incidentes graves. La mayoría de los avisos a los municipales fueron por ruidos (187), principalmente por quejas vecinales y, en menor medida, por locales de ocio. En las inspecciones en discotecas y salas de fiestas se impusieron más de una veintena de sanciones administrativas, todas leves, y hubo 24 multas por beber alcohol en la calle y botellón. En el ámbito de la seguridad ciudadana, los agentes intervinieron en 8 hurtos, 17 robos con fuerza, 77 peleas y agresiones, así como en 3 accidentes de tráfico con heridos. En lo que respecta al Samur, hubo 32 intoxicaciones etílicas y 15 agresiones, principalmente brechas, golpes y contusiones en entornos de discotecas y locales de ocio. Los sanitarios acudieron también a tres accidentes de tráfico, el más grave un atropello en la confluencia de Fuente Carrantona con Hacienda de Pavones (Moratalaz), donde un joven de 22 años sufrió un traumatismo facial grave tras ser arrollado por una conductora que se salió de la vía. Además, se atendieron algunas patologías coronarias y cardiovasculares. Hay que reseñar el fallecimiento de un miembro del Samur Social que estaba de servicio a las 7.15 horas en la calle de los Hermanos Álvarez Quintero. Allí se encuentra un albergue y el empleado, de 65 años, sufrió un infarto. Durante la San Silvestre se realizaron cuatro asistencias sin traslado, y en las campanadas de la Puerta del Sol se contabilizaron nueve, también leves. El dispositivo especial de limpieza en la plaza por las uvas recogió 33.450 kilos de residuos, 600 kilos menos que en la Nochevieja del año pasado. De esta cifra, 11.850 kilos correspondieron al Selur; 12.500 kilos a la limpieza viaria, y 9.100 kilos a los contenedores y filtros instalados en la zona. El operativo estuvo formado por 116 trabajadores y 55 medios mecánicos. En el ensayo de las campanadas del 30 de diciembre, las conocidas como 'preúvas', se recogieron 10.810 kilos de residuos, unos 1.000 kilos más que el año anterior, con un dispositivo de 106 operarios y 53 medios mecánicos. En la San Silvestre se retiraron 7.615 kilos de residuos, 225 menos que el año pasado, con la participación de 70 trabajadores y 35 medios mecánicos. En conjunto, el Ayuntamiento incrementó el personal de limpieza en un 14% y los medios mecánicos en un 35% respecto al año anterior, contribuyendo a que la ciudad recuperara la normalidad pocas horas después de las celebraciones.