El pasado mes de junio, el Tribunal Constitucional, aunque dividido, daba luz verde a la Ley de Amnistía. Un paso importante para el independentismo, pero insuficiente para que se desencallar su aplicación a algunos líderes del 'procés'. El caso más llamativo es el del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, que desde 2017 permanece fugado en Bélgica. El juez de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, decidió hacer efectiva la ley en su caso, al considerar que Puigdemont había incurrido en un delito de malversación. Lo acusa de haber usar fondos públicos para el referéndum, suponiendo esto un enriquecimiento personal. Una de las excepciones que se contempla precisamente para no aplicar la amnistía. La otra es que se hayan visto afectados fondos de la Unión Europea, un supuesto que Llarena cree también se cumple. Como consecuencia, la orden de detención contra el expresidente sigue vigente y en caso de poner un pie en España debería ser detenido. Una decisión que Puigdemont ha recurrido ante el Constitucional. La respuesta del tribunal llegará en los próximos meses, aunque el órgano que preside Cándido Conde Pumpido podría esperar a Estrasburgo. Allí, en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, hay dos recursos en marcha sobre la amnistía, que podrían afectar al líder de Junts. Aún no hay resolución, pero en noviembre el abogado general de la UE, Dean Spielmann, se mostró favorable al grueso de la norma y determinó que los fondos europeos no se han visto afectados. Lo que podría influir en una de las razones que mantienen a Puigdemont fuera de España.No hay una fecha fijada para que el TJUE resuelva estas cuestiones, pero la decisión podría llegar en pocas semanas. Otros líderes pendientes de la amnistíaAdemás de Puigdemont hay otros líderes del procés a los que tampoco se aplicó la amnistía y que siguen pendientes de lo que decida el Constitucional. Entre ellos, el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, Oriol Junqueras, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, ambos todavía inhabilitados.