Queríamos honrar a nuestros ídolos con estatuas. Acabamos creando monstruos de bronce que nos devuelven una sonrisa torcida

Wait 5 sec.

El busto de Cristiano Ronaldo fue solo el más viral, pero no el único. Detrás de cada homenaje fallido hay prisas, moldes que deforman, presupuestos recortados y un enemigo silencioso: la memoria colectiva de una cara que ya conocemos demasiado bien.