«Feliz 2026 y Puta España Siempre», mensaje del expresidente podemita del Parlament balear para felicitar el año

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En la política balear hay personajes que se resisten a abandonar el escenario incluso cuando ya no ocupan ningún cargo público. El último episodio protagonizado por Baltasar Picornell, expresidente del Parlament y antiguo dirigente de Podemos , confirma que el esperpento sigue siendo, para algunos, una forma de vida política. Picornell ha vuelto a la actualidad tras publicar en su perfil de la red social X una bandera independentista catalana acompañada del mensaje «Feliç 2026 i PUTA ESPANYA SEMPRE!». Una provocación explícita, grosera y deliberada que ha generado una ola de indignación y que vuelve a retratar a un exalto cargo institucional instalado en el insulto como único lenguaje político. No se trata, ni mucho menos, de un hecho aislado. El desprecio a España y a sus símbolos ha sido una constante en la trayectoria pública de Picornell. Ya en julio de 2021, coincidiendo con la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España , felicitó el día con un mensaje de similar tenor: «Buenos días, países catalanes. Viva la tierra y puta España» . Entonces, como ahora, la reacción social fue inmediata, aunque sin consecuencias políticas para quien ya había quedado al margen de la primera línea institucional. Su salida de Podemos tampoco estuvo exenta de polémica. Picornell aseguró abandonar la formación morada por considerar que había dejado de ser una fuerza crítica para convertirse en «una muleta del PSOE». Sin embargo, antiguos compañeros del partido sostienen una versión bien distinta: el expresidente del Parlament se marchó apenas minutos antes de ser expulsado por su manifiesta incapacidad para desempeñar con rigor y solvencia las responsabilidades del cargo que ostentaba. Lejos de moderar su discurso tras abandonar la política institucional, Picornell ha intensificado su actividad en redes sociales. En las últimas semanas ha protagonizado nuevos episodios de confrontación , como el ataque a un joven reportero de IB3 por portar una pulsera con la bandera de España durante la cobertura de un acto oficial. Conviene recordar que Baltasar Picornell fue la segunda autoridad institucional de Baleares entre 2017 y 2019 , gracias al apoyo del PSOE de Francina Armengol y de los independentistas de Més per Mallorca. Su paso por la presidencia del Parlament estuvo marcado por una sucesión de gestos excéntricos y controversias que deterioraron la imagen de la institución. Entre ellas, destaca el episodio en el que recibió en zapatillas a los Reyes en el Palacio de la Almudaina , o la revelación pública de parte de la conversación mantenida con Felipe VI, una vulneración del protocolo que le obligó posteriormente a pedir disculpas. Un año después, regresó al mismo palacio, ya como activista, para protestar contra la Corona y exigir la liberación de los condenados por el referéndum ilegal de 2017. Hoy, sin cargo ni representación, pero con una presencia constante en redes sociales, Picornell parece decidido a seguir viviendo del ruido, la provocación y el insulto. Su último «feliz Navidad» no es más que un nuevo capítulo de una trayectoria en la que la estridencia ha sustituido al debate y el desprecio a la convivencia se ha convertido en seña de identidad.