El origen de la invitación de la Filarmónica de Viena a Yannick Nézet-Séguin (Montreal, 50 años) para dirigir su prestigioso Concierto de Año Nuevo mantiene una relación tan inesperada como reveladora con la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin. Los primeros encuentros del director canadiense con la orquesta, a partir de 2010, no terminaron de convencer a un conjunto tan exigente como difícil de seducir. Durante años, la relación avanzó sin entusiasmo.Seguir leyendo