Ya casi como parte de una irregular tradición en España, tiene lugar una de las celebraciones de Año Nuevo más polémicas y secretas, hasta que comienza. Después está en boca de todos. En los últimos años y en distintos lugares de la geografía nacional se produce una convocatoria internacional a una fiesta para festejar la entrada en un nuevo año.Una rave ilegal no comunicada ni autorizada que habitúa a tener lugar en las proximidades de una pequeña población española que ve alterada su rutina. Tiene lugar al aire libre, alejada del casco urbano, y trae de cabeza a las autoridades.La noche del pasado martes 30 de diciembre la Guardia Civil, tras detectar un tráfico altamente inusual, impedía que cientos de vehículos se instalaran en las cercanías de la localidad de Tobarra (Albacete), no si dejar algunos momentos de tensión entre los agentes y los integrantes de esta caravana de más de mil vehículos.Fiesteros sin fronterasAparentemente bien organizados para evadir los intentos de las autoridades de evitar que se instalasen en la zona, tras los incidentes se dispersaron por la zona. Muchas de las caravanas, furgonetas, camiones y turismos procedentes de otros países, como Francia y Dinamarca, permanecieron en la carretera de Híjar, según Francisco Javier Jaime Espinosa, alcalde de Férez. Posteriormente y una noche más tarde en la que no se han registrado incidentes, se dirigieron en masa al pantano de Cenajo, en el término municipal de Férez. Finalmente y a pesar de los esfuerzos de los agentes, los fiesteros se salían con la suya y la fiesta daba comienzo durante las últimas horas del 31 de diciembre de 2025.La tarde del miércoles 31, también Jaime Espinosa, en una publicación en redes sociales, enviaba un mensaje tranquilizador a los vecinos y de agradecimiento a los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por sus esfuerzos. Aseguraba que parte de los asistentes estaban paseando por el pueblo con total naturalidad y sin altercado ninguno.Según fuentes de la Guardia Civil consultadas por EFE, la Benemérita mantiene un dispositivo de seguridad y control en las carreteras circundantes que busca garantizar la normal circulación de los habitantes de la zona. La misma fuente apuntaba que se desconoce la cifra exacta de asistentes aunque calculan que han acudido más de mil vehículos a esta rave que carece de todo tipo de permisos o garantías.En ediciones anterioresHace justo un año se celebraba la edición anterior, la 'Big Fucking Party 2025'. Envuelta en la misma polémica, la macrofiesta no autorizada congregó más de seis días consecutivos a miles de personas en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.