Bodas, bebés y batallas: un 2026 a pleno corazón

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Empieza un nuevo año en el que ya podemos dar noticias felices, como bodas espectaculares y nacimientos deseados, pero también descubriremos las sombras, cuando los protagonistas ya no son solo parejas sino dinastías que arrastran conflictos , herencias emocionales y decisiones estratégicas sobre cómo exponerse -o protegerse- ante la opinión pública. La boda del año, si no hay sorpresas de última hora, será la de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez . Tras casi diez años de relación y cinco hijos en común, el compromiso es público y tan notorio como el anillo y toda la parafernalia con la que nos han bombardeado. El entorno de la pareja sitúa el enlace este verano, con una celebración a nivel internacional , probablemente fuera de España, que combinará el blindaje de la intimidad con un impacto mediático inevitable. Entre los enlaces confirmados, el de la periodista Susanna Griso y el empresario Luis Enríquez, cuya boda está fijada para el 25 de julio en la Costa Brava, tras apenas una relación reconocida de seis meses . La presentadora de 'Espejo Público' anunció la fecha en directo y ha subrayado que, a sus 56 años, vive «la ilusión por el amor» con naturalidad y entusiasmo, en una ceremonia que se espera íntima, con amigos y figuras del periodismo. También suenan campanas entre las grandes fortunas: Carlota Cortina, nieta de la empresaria Alicia Koplowitz, se casa con Eugenio Gallego, un directivo en el sector inmobiliario. La pedida de mano en Formentera confirmó que será una de las citas en el altar más elegantes. Lista para vivirla y compartirla entre sus seguidores, Anna Ferrer, hija de Paz Padilla, ha anunciado su boda con Mario Cristóbal en Cádiz , también para el verano, tras comprometerse en octubre pasado. La presencia de 'influencers' y figuras del entretenimiento marcará el tono moderno de la celebración. Junto a ellos, otros enamorados darán el paso: Patricia Cerezo, ex de Ramón García, y Kiko Gámez, que sellarán una relación iniciada tras el divorcio de la presentadora, que ha vuelto a la primera línea del corazón. También nombres tan conocidos como Joaquín Prat, que se ha declarado a la empresaria Alexia Pla, con quien lleva tres años; el piloto Marc Márquez y Gemma Pinto , que ha mostrado el anillo en sus redes; o Raquel Bollo, que presume de la paz y la felicidad que le procura Mariano, su novio desde hace ocho años. En las quinielas matrimoniales aparece una parejas cuya evolución se sigue paso a paso, casi en directo: Alejandra Rubio, hija de Terelu Campos, ha entrado en una etapa vital marcada por la maternidad y la consolidación de su relación con Carlo Costanzia, lo que ha alimentado las especulaciones sobre el futuro inmediato, exclusivas mediante. A nivel internacional, pero con enorme eco en la prensa española, destacan las estrellas de la música, el cine o el deporte: Taylor Swift y Travis Kelce acapararán los focos en verano en lo que será un acontecimiento mediático, Adele y Rich Paul aparecen como modelo de pareja madura que llega al altar tras años de estabilidad, aunque se desconoce la fecha de la boda. Por su parte, Tom Holland y Zendaya también está comprometidos y ahora se especula que la intérprete pueda estar esperando su primer hijo, aunque nada está confirmado. En España, seguimos con el 'baby boom' de famosos. María Pombo y Pablo Castellano consolidan su imagen como familia mediática con la llegada de un nuevo hijo, mientras Isabelle Junot y Álvaro Falcó refuerzan su papel como representantes de una nueva aristocracia social en la que la maternidad y la vida familiar se integran de forma natural en el relato público. Ana Boyer y Fernando Verdasco van a por el cuarto, mientras Úrsula Corberó y Chino Darín esperan el primero , como Garbiñe Muguruza y Arthur Borges. Malena Costa y Mario Suárez también han anunciado la llegada de un nuevo bebé, y, si Dios quiere, se obrará el milagro que tanto desea Tamara Falcó. Fuera de nuestras fronteras, también se esperan nacimientos muy deseados: Hailee Steinfeld, Sofia Richie Grainge o Carly Rae Jepsen, figuras que simbolizan una generación de mujeres que gestionan la maternidad desde una posición de control del relato, muy distinta a la de décadas anteriores. Sin embargo, una cuestión que calentará los titulares del año son los conflictos familiares no resueltos. El caso de Terelu Campos y Mar Flores se ha convertido en uno de los más delicados de la crónica social española. Unidas inevitablemente por sus hijos y por un nieto en común, ambas han construido una relación marcada por el silencio y la distancia. La situación se agravó cuando Mar Flores decidió hacer públicas vivencias muy duras de su pasado sentimental con Carlo Costanzia , denunciando episodios de malos tratos. Esa decisión introdujo un duro componente ético que colocó a Terelu en una posición incómoda. La tensión, cada vez en aumento, puede llevarnos a una guerra total. No puede faltar el eterno conflicto de los Pantoja–Rivera , la saga por antonomasia. El enfrentamiento entre Isabel Pantoja y sus hijos Kiko Rivera e Isa Pantoja tiene su raíz en la gestión del patrimonio familiar, las decisiones profesionales y una profunda herida emocional. La atención se centrará en si se llega a un acuerdo formal sobre herencias y derechos de imagen o si el distanciamiento se cronifica, con una tercera generación que crece ajena a la figura de la tonadillera. El relevo generacional se repite en las monarquías europeas. En Noruega, la Princesa Ingrid Alexandra incrementará su presencia pública mientras la salud de Mette-Marit, que requiere de un trasplante de pulmón -una noticia que ha provocado una oleada de donantes en el país-, obliga a redistribuir responsabilidades. En Dinamarca, el Príncipe Christian asumirá compromisos tras alcanzar la mayoría de edad, y en Países Bajos, la princesa Amalia de Orange tiene la misión de consolidar su perfil institucional tras superar años marcados por problemas de seguridad. En el Reino Unido, la recuperación progresiva de la agenda de Carlos III y Kate Middleton tras sus tratamientos oncológicos confirma la importancia de contar con herederos bien preparados para su rol institucional. Con todas estas noticias, la crónica social deja de ser solo entretenimiento para convertirse en un relato sobre poder, legado, vulnerabilidad y cambio generacional en un año el que muchas decisiones no podrán aplazarse.