En la madrugada del 1 de enero, Nicolás Maduro levantaba su copa en familia. La "primera combatiente" y a la vez primera dama, Cilia Flores, chocaba la suya con la del presidente venezolano, quien había pedido por la paz en medio del cerco norteamericano. A esa hora, el Comité de Madres en Defensa de la Verdad se enteró que estaban siendo excarcelados 87 presos políticos que se encontraban recluidos en el penal de Tocorón, en estado Aragua.Seguir leyendo....