Los smartphones actuales tienen músculo de sobra: pantallas brillantes, chips rápidos, conexión permanente y un desfile constante de notificaciones. El problema es que toda esa potencia es como conducir un coche con el aire acondicionado a tope, las ventanillas bajadas y el maletero lleno: funciona, sí, pero el depósito baja antes. Cuando sientes que tu batería del móvil se derrite aunque no estés “haciendo nada”, muchas veces no es imaginación; es trabajo silencioso ocurriendo fuera de tu vista.Un estudio de la empresa británica de telecomunicaciones y redes Elevate, difundido por Yahoo, apunta a que cada vez más teléfonos necesitan cargarse a diario, frente a 2019, cuando muchos aguantaban alrededor de día y medio. La explicación no es solo “usamos más el móvil”, sino cómo ciertas apps combinan consumo de pantalla con actividad en segundo plano: reproducción de vídeo, sincronización, carga de contenidos, refresco de feeds, geolocalización, analítica y procesos que no se detienen del todo al cerrar la aplicación.Qué midió el estudio y cómo interpretar los porcentajesElevate analizó factores como uso de datos, tiempo de pantalla, drenaje por hora y tareas en segundo plano para estimar cuánta energía “equivalente” consume cada app al mes. Aquí conviene entender el dato más llamativo: cuando se dice que una app “consume el 1.500% de una carga completa” en un mes, no significa que tu batería tenga 1.500% de capacidad, sino que, sumando todas las sesiones de uso típicas, esa aplicación puede “comerse” el equivalente a quince cargas completas a lo largo de 30 días. Es una forma de traducir hábitos mensuales a energía total gastada.Piensa en ello como el contador de la luz: no mide un instante, mide el acumulado. Una tarde de sofá con vídeo en alta resolución puede ser un pico; una app que se despierta cada poco en segundo plano es un goteo constante. Las dos cosas juntas disparan el consumo.Netflix: el campeón del drenaje cuando el móvil se convierte en teleEn el ranking de Elevate, Netflix aparece como la app que más batería consume. Tiene sentido: el vídeo en streaming es una de las tareas más exigentes para un smartphone. La pantalla está activa, el procesador descodifica imagen y sonido, la conexión mantiene un flujo constante de datos, y todo esto suele ir acompañado de brillo alto si estás fuera de casa.Según el estudio, los usuarios promediaron unas 60 horas mensuales de visionado y, en paralelo, alrededor de 13 horas de procesos en segundo plano. Con esa combinación, Netflix llega a un consumo estimado del 1.500% de una carga completa al mes, el más alto de la lista. En la práctica, si tu móvil te dura “menos” en días de maratón, no es que la batería haya empeorado de golpe: es que estás pidiendo al teléfono el mismo esfuerzo que a una televisión, pero con una batería del tamaño de una galleta.TikTok: mucho entretenimiento corto, mucha actividad que no siempre se veTikTok es el ejemplo perfecto de consumo “a sorbos rápidos”. Cada vídeo dura poco, el gesto de deslizar es adictivo y, sin darte cuenta, el móvil lleva un buen rato encendido. Elevate lo coloca como segunda app más drenante, con un consumo estimado del 825% de una carga completa al mes. La cifra se apoya en unas 33 horas de uso mensual y casi 10 horas de actividad en segundo plano.Aquí hay un detalle que explica por qué la batería cae incluso cuando cierras la app: el estudio sugiere que TikTok mantiene tareas activas después de salir, y su tiempo en segundo plano se queda relativamente cerca del de Netflix pese a tener bastante menos tiempo de pantalla. Es como apagar la luz de una habitación, pero dejar un ventilador funcionando dentro: no lo ves, pero el contador sigue girando.En contexto, TikTok también es una de las redes sociales con mayor alcance. Un informe del Pew Research Center la sitúa entre las plataformas sociales más usadas en Estados Unidos, lo que ayuda a entender por qué tanta gente percibe el mismo síntoma: “mi batería vuela”.YouTube: el coste real de una hora de vídeo en el bolsilloCon YouTube pasa algo parecido a Netflix: vídeo, brillo, red y procesado constante. Elevate estima que esta app consume el equivalente al 540% de una carga completa al mes y calcula un drenaje aproximado de un 20% de batería por hora de visionado en el escenario medido. Es un dato orientativo, no una ley física, porque depende del brillo, la cobertura, el tipo de pantalla y si usas auriculares, pero ilustra bien el orden de magnitud.YouTube también destaca por procesos en segundo plano que rondarían entre seis y siete horas al mes, según la investigación. Si tienes activadas notificaciones, reproducción automática, descargas inteligentes o refresco continuo del feed, el móvil se comporta como un asistente hiperactivo: intenta adelantarse a lo que vas a ver, y eso cuesta energía.Threads: la sorpresa “ligera” que no lo es tantoA primera vista, una app de texto debería consumir poco. Threads, lanzada por Meta en julio de 2023 y percibida por muchos como alternativa a X, demuestra que no todo es el contenido, sino el comportamiento de la aplicación. Elevate la coloca en cuarto lugar con un consumo del 460% de una carga completa al mes y con unos 6,9 horas de actividad en segundo plano de media.Este tipo de apps viven del refresco constante: comprobar si hay respuestas, cargar imágenes, previsualizar enlaces, sincronizar mensajes, actualizar el feed. Thomas Davy, CEO y cofundador de Cloud ExMachina, ha señalado que las redes sociales suelen estar entre las que más batería gastan, precisamente por esa mezcla de interacción continua y procesos que permanecen activos incluso cuando no estás mirando la pantalla. Threads encaja en ese patrón: es como una cafetería con la puerta siempre abierta; entra y sale gente todo el rato, y mantener el local en marcha exige energía.Snapchat: la mitad del gasto llega cuando no lo estás usandoSnapchat aparece en quinto lugar con un consumo estimado del 320% de una carga completa al mes. Lo más llamativo del análisis es que, según Elevate, alrededor de la mitad de ese gasto proviene del segundo plano. Aunque el tiempo de uso medio rondaría unas 16 horas mensuales, el drenaje no se explica solo por los minutos de pantalla.Tiene lógica: Snapchat se apoya en cámara, filtros, efectos y mensajería visual. La cámara es una de las funciones que más recursos pide, sobre todo con efectos en tiempo real. Si a eso se suma la ubicación, el refresco de contenidos y la recepción constante de mensajes, el resultado es un consumo que se nota incluso en días “normales”.Cómo reducir el impacto sin renunciar a tus apps favoritasLa solución no siempre pasa por borrar aplicaciones, sino por tratarlas como electrodomésticos: no tienen por qué estar siempre enchufadas. En iPhone y Android, revisar el apartado de batería en Ajustes te permite ver qué apps están arriba del todo y distinguir entre consumo en uso y consumo en segundo plano. Si una app aparece con mucho segundo plano, tiene sentido recortar permisos y actividad.Un primer gesto práctico es limitar la actividad en segundo plano. En Android, muchas capas del sistema permiten restringir batería por app; en iOS puedes desactivar “actualización en segundo plano” para aplicaciones concretas. Notarás que algunas tardan un poco más en refrescar contenido al abrirlas, como cuando llegas a casa y necesitas abrir ventanas para ventilar: el aire no se renueva solo, pero la casa gasta menos mientras estás fuera.En apps de vídeo, bajar la resolución y desactivar reproducción automática suele tener efecto inmediato. El streaming en alta calidad es como llevar siempre una manguera a máxima presión; reducir calidad cuando estás con datos móviles, brillo alto o poca cobertura puede alargar bastante la autonomía. Si tu app permite descargas para ver sin conexión, descargar con Wi-Fi y ver offline reduce trabajo de red durante la reproducción, que suele ser uno de los grandes culpables.Las notificaciones también importan. Cada aviso enciende pantalla, vibra, activa conexión y despierta procesos. Mantener solo las imprescindibles es una forma sencilla de que el móvil deje de “despertarse” tanto. Si a eso sumas modo ahorro de energía en momentos clave —salir de casa, viajes, días largos—, el resultado suele ser más estable, sin esa sensación de que el porcentaje cae a plomo.La noticia Las 5 apps más populares que más agotan la batería del móvil (y qué puedes hacer al respecto) fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.