Esta noche, el RCDE Stadium se convierte en el epicentro del fútbol en Catalunya. Espanyol y Barça vuelven a verse las caras en un duelo cargado de historia, orgullo y rivalidad. Noventa minutos o más donde no hay favoritos, donde la clasificación queda a un lado y manda la pasión. El Espanyol quiere hacerse fuerte en casa y dar un golpe sobre la mesa ante su gente. El Barça, por su parte, llega con la obligación de imponer su fútbol y mantener su estatus en un escenario siempre hostil. Ambiente de gala, gradas llenas y tensión máxima desde el primer minuto, con el foco puesto en el regreso de Joan Garcia a la que fue su casa. Seguir leyendo....