Es muy posible que ya no lleguemos a tiempo. Bueno, seguro. Y mucho menos a dar lecciones a nadie. Es perder el tiempo. Cuando la situación ha llegado al punto en que nos asustamos tanto, tanto, que, además de declarar un partido de fútbol, un puto partido de fútbol, un deporte, un espectáculo, un juego, un simple entretenimiento, como un evento de alto riesgo, es que algo llevamos años, décadas, generaciones, haciendo mal, muy mal. O no haciendo, que es aún peor.Seguir leyendo....