El Gobierno de Pedro Sánchez ha cerrado el año con una muy mala nota. El Ejecutivo solo progresa adecuadamente en el terreno económico, un área que el PP abandonó incluso como argumento de oposición ya hace años. Los graves indicios de corrupción que pesan sobre los dos exsecretarios de organización del PSOE (José Luis Ábalos y Santos Cerdán) y las denuncias por acoso sexual contra varios dirigentes del partido han destrozado el capital político de Sánchez, que construyó su figura sobre la lucha contra esas dos lacras. La credibilidad es uno de los principios que legitima la acción política y el dirigente socialista la ha perdido este 2025. ¿Puede recuperar una parte antes de que su partido vuelva a pasar por las urnas, en febrero en Aragón, o el PSOE seguirá hundiéndose? ¿Hasta cuándo querrá aguantar sin adelantar las elecciones generales? Este año empieza con muchas preguntas. Seguir leyendo....