Que a sus 37 años, tras un primer tramo de temporada marcado por pequeñas pero molestas lesiones, Robert Lewandowski haya entendido que tiene que dosificarse no significa que el delantero polaco vaya a conformarse con la suplencia. Lo demostró el sábado en el derbi ante el Espanyol, un partido en el que entró en el minuto 64 por Ferran Torres con 0-0, firmando la sentencia en el 90’ (0-2) con una definición de calidad tras asistencia de Fermín López.Seguir leyendo...