Desde lo alto de palmeras que superan los 25 metros, João Lira Rocham cosecha cada día el fruto que se ha puesto de moda en el mundo; el açaí. Su ascenso, literal y económico, refleja la transformación de un alimento ancestral en un superalimento mundial que sostiene a miles de familias, pero que también acelera la presión sobre la selva amazónica, encarece la dieta local y redefine el paisaje del mayor pulmón tropical del planeta. La región de Pará, en el norte de Brasil, mayor productor de açaí del mundo, busca cómo equilibrar tradición, comercio y conservación.Seguir leyendo....