Tesla, la marca que antaño parecía indestructible bajo el mando de Elon Musk, ha visto como el gigante chino BYD le ha arrebatado el liderazgo mundial de ventas de coches eléctricos. Este movimiento va más allá de una mera cuestión de números: refleja un cambio profundo en el sector del automóvil y en la percepción de las marcas chinas, un fenómeno que ya no puede ignorarse. Tesla ha sido testigo de cómo un Musk cada vez más errático y controvertido ha erosionado la imagen de la marca, adoptando decisiones empresariales cuestionables y sin poner el foco en la experiencia del cliente. La compañía, que fue símbolo de la movilidad eléctrica y que se centró en el lujo y en la exclusividad de sus modelos, ha dejado así espacio para que otras enseñas ocupen este terreno con una oferta alternativa sólida y accesible. Como muy bien señala Xavi Pérez, existen ahora más y mejores opciones para adquirir un coche eléctrico y parece que el mundo empieza a darse cuenta.Seguir leyendo....