Ya lo dijo el Príncipe Harry , ser el segundo no es fácil y Joaquín de Dinamarca , el hermano pequeño de Federico X, lo sabe bien. Como el británico, el danés reside en Estados Unidos, apartado de la vida institucional y ajeno a los retos del día a día en el país escandinavo. Sin embargo, sus paisanos no se olvidan de él y en los últimos días sus finanzas se han convertido en el tema de conversación. «Rico y libre», se titula el artículo que ha publicado el medio danés 'Se og Hør' en donde se recuerda la conexión que el hermano del Rey Federico mantiene con Dinamarca. «El príncipe Joaquín continúa recaudando millones pagados por los contribuyentes », indican, especificando que todavía recibe una asignación de cuatro millones de coronas danesas al año. Es decir, unos 535.634 euros al año. Fue hace casi siete años, en 2019, cuando la Casa Real danesa anunció que el Príncipe Joaquín y su familia se trasladaría a vivir en París durante al menos un año. El motivo llamaba la atención: el Presidente de Francia, tras su visita a Dinamarca el año anterior, le había invitado a participar en un curso de entrenamiento militar para los más altos rangos. «El programa está diseñado para 30 oficiales selectos de rango de coronel o comandante, y los temas principales son la gestión estratégica militar y las relaciones internacionales. Los participantes son principalmente de Francia, pero algunos proceden de países que son socios estratégicos. La formación se imparte seis días a la semana durante casi un año », indicaba la Casa Real danesa. El Príncipe Joaquín es Coronel en la reserva tras haber hecho la carrera militar, aunque se dedicaba a la administración agrícola cuando se produjo este cambio de dirección y se convirtió en el primer oficial danés en asistir a este curso en la Escuela Militar de París. Su esposa Marie, que es parisina, estaba encantada de trasladarse a su ciudad natal y los niños no tendrían problema con el idioma porque ya hablaban francés . Todo parecía idílico, pero no lo era. Ella desveló en una entrevista unos meses más tarde que el cambio de vida no surgió de ellos mismos: «No siempre somos nosotros los que decidimos. Creo que es importante saberlo». A eso había que sumarle un problema: la asignación oficial que recibía el Príncipe Joaquín como hijo de la entonces Reina tenía la condición de residir en el país. Con lo cual se hizo una excepción para que pudiera seguir percibiendo ese medio millón de euros al año . La estancia de Joaquín, Marie y sus hijos en París se extendió. Lo que iba a ser inicialmente hasta el verano de 2020, se alargó en septiembre de ese mismo año y hasta 2023. El Ministerio de Defensa danés confirmaba que el Príncipe ejercería como nuevo agregado de Defensa en la embajada de París para «fortalecer la cooperación en el campo de la política de seguridad con Francia». Curiosamente, el puesto era no remunerado. Y aunque por aquel entonces se esperaba que siguiera desempeñando ciertas funciones oficiales, su agenda se vio reducida a mínimos. Más aún después de que en 2020 Joaquín sufriera un ictus antes de su incorporación a su nuevo puesto, retrasando su nueva faceta militar hasta su total recuperación. Esos años en Francia fueron clave, porque en septiembre de 2022 la Reina Margarita tomó una decisión que terminó de apartar al Príncipe y sus hijos de la Familia Real. Nicolás, Félix, Henrik y Athena ya no serían príncipes sino condes de Monpezat, distinguiendo así a los herederos de la familia común. Un cambio que afectó mucho al hermano de Federico y que terminó de separarle de la familia. El distanciamiento se hizo aún más evidente en 2023 cuando Joaquín se trasladó con su familia a Washington D.C. para ejercer el mismo puesto de agregado de defensa en Estados Unidos. Allí la diferencia horaria le impedía mantener sus tareas oficiales, por lo que terminaba de desvincularse de la Familia Real. Ahora es «libre y rico», tal y como indican en 'Se og Hør', porque a pesar de este distanciamiento que en principio durará hasta 2027, sigue percibiendo dinero del contribuyente. Algo que sienta especialmente mal cuando los hijos de Federico X no reciben ninguna asignación, ni siquiera Christian, el heredero. El joven de 20 años renunció a ella cuando cumplió la mayoría de edad y supuestamente no la tendrá hasta pasados los 21 . Su hermana pequeña, Isabella, que cumplió los 18 años el pasado mes de abril, tampoco la tiene. Para más inri, como miembro de la realeza Joaquín está exento de IVA y recibe año tras año devoluciones muy cuantiosas en la declaración de la renta . De hecho señalan los casi 80.000 euros que le devolvieron en 2015 y le comparan incluso con Mogens Lykketoft, Ex Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que durante su mandato hizo que el Estado pagara desde propinas hasta cartuchos de tinta. El medio danés indica que en 2014 Joaquín ganó unos 13,4 millones de euros cuando vendió el castillo de Schackenborg, y habría recibido una cuantiosa suma como herencia tras la muerte de su padre en 2018. Con esas cantidades habría podido comprarse sin problema una mansión en la región de Klampenborg por 4,6 millones de euros antes de marcharse a París y que después revendió por casi 6 cuando se mudaron a Estados Unidos. Y aún le quedan varias hectáreas en el campo danés. Sin duda, los problemas de dinero no dejan al Príncipe 'desterrado' sin dormir.