De este año, no pasa

Wait 5 sec.

A enero le ocurre lo mismo que a todo lo nuevo: necesita adaptación. Pensemos en unos zapatos, por ejemplo, no sientan igual la primera vez que a los tres días, y algo similar pasa cuando alquilas un coche, saboreas una comida diferente o viajas a un lugar donde nunca has estado. Hay que adaptarse. Al comenzar cada año, enero se lanza con la energía de un adolescente, en tropel y sin tiempo que perder, y nos llena la cabeza de propósitos recurrentes que siempre acabamos postergando: el gimnasio, la dieta saludable o el inglés (cito los primeros del ranking). Sabemos muy bien que la vida es esperar, pero no hay criatura más impaciente que el ser humano cuando se trata... Ver Más