Una antorcha quema, ilumina y deja rastro. Eso es lo que hizo el escritor Karl Kraus con Die Fackel (La antorcha), la revista que desde 1899 y hasta su muerte en 1936 dirigió y prácticamente escribió entera desde el corazón de una Europa imantada a la barbarie. Unas 30.000 páginas de artículos, ensayos, estudios, poemas, canciones, teatro, citas, cartas, aforismos, sátiras y toda clase de géneros literarios que provocaban el escándalo de la burguesía austrohúngara y el asombro de escritores coetáneos como Kafka, Brecht, Benjamin, Musil, Trakl, Schnitzler y —sobre todo— Canetti. Seguir leyendo