Rubén (28), un joven estudiante y repartidor de A Coruña, intenta aprender siempre de las personas que le rodean. La templanza es la base de su carácter, un rasgo que forjó a la fuerza en su infancia cuando sufrió 'bullying' en el colegio. El soltero acudió a 'First Dates' este lunes 12 de enero, donde llamó la atención de Carlos Sobera nada más entrar por la puerta por una lesión en el brazo cuyo origen se remonta al Erasmus que cursó en Lublin (Polonia) cinco años atrás. Con pelos y señales le relató la «anécdota curiosa» al presentador antes de encontrarse con su cita. Al igual que Rubén , Iraia (24), una camarera de Guipúzcoa, tuvo una infancia complicada. «Pasé por un centro de menores que me regaló un amigo muy bueno. A día de hoy es como mi hermano», se sinceró la joven en sus presentaciones. Además, contó que ahora se encuentra en un momento en el que está cogiendo las riendas de su vida y saliendo de su zona de confort. En definitiva, «decidiendo vivirla y no solo existir». A primera vista la soltera no se sintió atraída por su pretendiente. No le llamó la atención su físico. Pero la cita de Rubén e Iraia sirvió para demostrar por una vez que las conexiones reales se logran más allá de lo superficial, aunque sean desde la amistad. Para romper el hielo, el gallego repetía la historia por la que acabó con el brazo en cabestrillo. Eso sí, una versión bastante más resumida que la que le tocó escuchar a Sobera. «Con ella has sido muy rápido. A mi me has metido una vara que me has dejado doblado», bromeaba el 'jefe de sala' del restaurante. Tras eso, le aclaraba a la comensal que era un chaval muy majo, seguro de que le iba a encantar. Esta vez el instinto no le falló al Cupido de 'First Dates' . En el transcurso de la velada terminaron abriéndose el uno con el otro. Descubrieron una conexión tan fuerte, que Iraia le propuso plasmar mutuamente en un dibujo cómo se veían para echarse en unas risas. Un bonito recuerdo de la noche tan agradable que pasaron juntos. En la decisión final, Rubén argumentó el 'sí' a una segunda cita con unas bonitas palabras hacia la donostiarra. «Eres una persona que busca o intenta sacar lo mejor de sí e intenta comunicar lo que siente. Eso es lo más importante, así es como todos nos construimos a mejor», apuntaba, para sorpresa de la soltera, que se derrumbaba al escucharlas. «¿He dicho algo malo?», indagaba él, que tampoco se esperaba la reacción. Nada más lejos de la realidad, aclaraba Iraia . «Me he emocionado un poco porque hay veces que necesitas que la gente valore el esfuerzo que haces. Y que te lo digan así lo agradezco un montón», aseguraba. Pese a todo, rechazó seguir conociendo a Rubén en un plano romántico porque físicamente seguía sin atraerle. No obstante, le pidió seguir en contacto, alegando que le había parecido una persona increíble y quería llevarse una gran amistad con él.