Aunque la opinión pública no pudo concienciarse del todo hasta mediados de la década pasada (gracias a casos tristemente ilustres como lo ocurrido con Star Wars o Marvel) el acoso online a ciertos intérpretes ya existía en Internet desde mucho antes. En cuanto hablábamos de una franquicia con la escala de Harry Potter, por ejemplo, se daba el caso de actores y actrices cuya exposición mediática se traducía en insultos por redes.Lo de Cho Chang podía ser una bomba de relojería. Era el primer personaje asiático introducido por J.K. Rowling en las novelas del Niño Mago, de forma que el fichaje correspondiente de la actriz corriera el peligro de traducirse en cosas muy desagradables en Internet. Y le tocó a Katie Leung. Actriz británica de ascendencia china (su nombre completo es Katie Liu Leung), empezó a interpretar a Cho Chang en Harry Potter y el cáliz de fuego, en 2005. Entonces era la pareja de Cedric Diggory (Robert Pattinson) y el primer amor no correspondido de Harry. Algo que cambiaría en Harry Potter y la orden del fénix.Leung era desconocida entonces, y nunca llegó a despegar del todo a partir de ese personaje. Aún así, ha logrado reencauzar su carrera de forma que hoy la veamos con un personaje (Yerin Ha) en la cuarta temporada de Los Bridgerton que acaba de estrenar Netflix. Justo por este papel ha sido entrevistada por The Guardian, donde Leung ha revelado lo duro que fue enfrentarse al bullying online por interpretar a Cho Chang.“Fue abrumador desde el principio. Estar en el punto de mira desde esa edad, cuando ya te sientes insegura de por sí, fue difícil, por decirlo suavemente. En aquel momento me lo pasaba muy bien. Pensaba ‘esto es diferente del colegio’. Yo no disfrutaba del colegio así que fue una forma de escapar. Todavía estoy tratando de entender cómo me afectó, la verdad”, explica. “No sé si se podría haber hecho algo entonces para mejorar o facilitar las cosas”.Un mal aterrizaje en la industria“Recuerdo que tenía curiosidad por saber qué decía la gente sobre mí y me buscaba en Google. Nadie podía detenerme porque ya tenía edad suficiente para tomar mis decisiones”. Leung se encontró entonces con múltiples insultos por su condición racial, que no dejaron de acompañarle en mayor o menor medida según reaparecía en las siguientes películas de Harry Potter (si bien con menor presencia que en la cuarta y la quinta).“Creo que se me quedó grabado y me afectó de tal manera que pensaba ‘tomé esa decisión porque la gente decía esto de mí’. Probablemente me hizo ser menos extrovertida. Era muy consciente de lo que salía de mi boca. Y durante mucho tiempo, puede que haya intentado compensarlo y compensarlo en exceso”. Leung deduce que fue esta experiencia traumática la que evitó que pudiera tener una relación sana con el trabajo.Y, en sintonía, que pudiera consolidarse como actriz más allá de su descubrimiento masivo. “Sigo preocupándome por el trabajo, sigo queriendo hacerlo bien, pero puedo dejarlo a un lado una vez que termino mi jornada, irme a casa y vivir esta otra vida. Para mí es más un trabajo que el fin último, que es lo que sentía por la interpretación cuando tenía veintitantos años”.