El Barça llegaba a este partido pensando que podía golear al rival con más crueldad que en cualquier otro clásico. Era una sensación forofa pero en cierto modo avalada por el Madrid, muy desanimado en el desencuentro de sus jugadores con el entrenador. Flick muy hortera con su traje gris medio oscuro, medio claro, como de alemán que trata de ponerse creativo. Mucho más elegante Alonso. Sin embargo, la continuidad del teutón no estaba bajo sospecha y la de su colega , en fin, dependía de un milagro. El Barça proponía y el Madrid intentaba, desde la inferioridad, contrarrestar la virtudes del Barça pero incluso en las situaciones claras, Joan García era mejor portero que Vinicius atacante. Todo parecía cuestión... Ver Más