La idea de un tren rápido que comunique Vigo, Oporto y Lisboa roza ya la treintena de años sin haber podido siquiera "emanciparse" de los proyectos. Desde finales de los años noventa se han ido sucediendo las cumbres y plazos para construir la línea, siendo 2012 el mayor punto de inflexión. La crisis económica y la intervención de la Troika en la economía lusa destuvieron en Urzáiz las tuneladoras, posponiendo como mínimo dos décadas la construcción de la Salida Sur de Vigo que conectaría el Eje Atlántico con la red lusa.Seguir leyendo....