La intensa agenda internacional del presidente Lula confirma que su canciller, Mauro Vieira (Niterói, 75 años), ha cumplido la misión. Brasil protagoniza un gran regreso a la escena global. A un mundo, eso sí, en convulsión. Medio siglo de carrera diplomática han inscrito la mesura en el ADN de Vieira. Mientras el presidente de la primera superpotencia, Donald Trump, impone la ley del más fuerte, Vieira y su equipo siguen fieles a una tradición diplomática de décadas: negociación para resolver conflictos y diálogo con todos, sin distinciones. Con esa receta, ganaron el pulso arancelario a Trump. Lula se prepara para visitarlo en Washington, y en abril, viaja a Barcelona a encontrarse con el presidente español, Pedro Sánchez. Vieira recibió a EL PAÍS este viernes en el palacio de Itamaraty de Río de Janeiro, sede de la cancillería cuando la ciudad era la capital. Seguir leyendo