El Señor es mi fuerza y mi canto; ¡él es mi salvación! Gritos de júbilo y victoria resuenan en las casas de los justos: «¡La diestra del Señor realiza proezas! ¡La diestra del Señor es exaltada! ¡La diestra del Señor realiza proezas!». Salmo 118:14-16 Amado Padre que estás en el cielo, somos tus hijos, acudimos a ti y buscamos tu ayuda en cada momento de nuestras vidas. Acuérdate de nosotros, especialmente cuando queremos servirte. Quédate con nosotros en tu Espíritu, para que todo resulte en el avance de tu reino y la victoria de Jesucristo, que será proclamada en la tierra. Por medio de su victoria toda la humanidad encontrará en él a su Salvador y acudirá a ti, nuestro Padre celestial. Sí, Padre del cielo, ten misericordia del mundo, de muchos que viven en desgracia y que padecen de una maldad generalizada a su alrededor. Acuérdate de ellos. Ten misericordia de nosotros por medio del fuerte y poderoso Señor Jesucristo. Amén. Artículos recientes de Plough Logan Messenger La espada de San Galgano Un caballero, en lugar de sacar una espada de una piedra, clava la suya y la deja allí. Leer Brandon Vaidyanathan El resplandor oculto de mi madre Durante años su trastorno mental me privó de apreciar su belleza. Leer