Cinco curiosidades divertidas y poco conocidas de la historia de los CD, contadas por uno de los ingenieros que lo inventó

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En La historia del disco compacto (1998) Kees Schouhamer Immink, uno de los ingenieros de Philips, dejó escritas algunas perlas de sabiduría que, desde la distancia que dan muchas décadas, permiten entender por qué los discos compactos (CDs) son como son. ¿Por qué tienen ese tamaño? ¿Cómo se tomaron las decisiones de diseño? ¿De dónde vino la idea?Aunque hoy nos parezca un chisme demasiado físico e incluso un poco prehistórico (ya son muchas las casas en que no hay ningún lector de CDs ni DVDs) estos discos, desarrollados por Philips y lanzados al mercado en 1982, podían haber existido seguramente un poco antes, o haber tenido otro tamaño u otra calidad de audio. Desde hace tiempo se les dan otros usos improvisados además del de almacenar audio y datos. Estas son cinco de las curiosidades que más me llamaron la atención:Antes del CD fue el Laserdisc. El videodisco Laservision de Philips se lanzó en 1975, pero fue un desastre comercial: se vendieron unas 400 unidades y 200 las devolvieron los clientes frustrados porque pensaban que servía para grabar de la televisión (y no). Aunque aquel experimento comercial acabó abandonado, años después renacería con Pioneer y otros socios. La tecnología de aquellos discazos de 30 cm, como los vinilos, sirvió como base para el CD.Los prototipos viajaban en primera clase, con billete propio. Debido a que tenía piezas muy delicadas, los prototipos que viajaban en avión entre las sedes de Sony en Japón y Philips en los Países Bajos no se facturaban: viajaban en en primera clase, en un asiento reservado sólo para ellos. A la KLM le encantaba, porque aquellas cajas electrónicas «no bebían champán ni pedían comida», a diferencia de los ingenieros.El tamaño del CD se decidió por marketing, no por Beethoven. Según la leyenda urbana los CDs miden 12 cm de diámetro porque en los 75 minutos de audio que almacenan coincidían con la duración de la novena sinfonía de Beethoven. Pero no fue por eso, sino cuestión de marketing: Philips quería algo tan éxitoso como las cintas de casete compactas (10 cm) pero también sabían que por cada 10% que aumentaran el diámetro ganarían un 20% de capacidad. Finalmente le añadieron un 20% para llegar a 75 minutos, que era incluso más que los vinilos de 30 cm (50 min, incluyendo las dos caras).La frecuencia de muestreo: fácil de recordar. Del mismo modo, la frecuencia de muestreo del CD se definió como 44,1 kHz. Los vídeos NTSC/PAL usaban 44,056 kHz, pero tras debatirlo internamente, eligieron 44,1 kHz simplemente porque era más fácil de recordar, no por ninguna cuestión técnica relevante.La memoria RAM: de coste escandaloso a ridículo. Sony propuso usar 16 KB de RAM para el sistema de corrección de errores CIRC. Aquellas memorias costaban unos 50 dólares por chip, algo carísimo para un reproductor doméstico. Pero Philips lo aceptó y la Ley de Moore hizo el resto al poco tiempo, abaratándolo sobremanera.Relacionado:Kees Immink, el inventor que ideó la codificación de los CDEl CD cumple 30 años en las tiendas (2012)Audio de supercalidad¿Cuándo deja un CD de ser un CD?CDs para ahuyentar palomas# Enlace Permanente