Colombia es el tercer país con mejores perspectivas de inversión en la región, pero tiene retos de liquidez y competencia

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Colombia es el tercer país con mejores perspectivas de inversion en la región, pero con retos de liquidez y competencia. Foto: tomada de FreepikEl sector del capital privado (Private Equity o PE) ha alcanzado un punto de inflexión. Según el 17º Informe Global de Private Equity de Bain & Company, el repunte en la negociación de acuerdos del año pasado llevó tanto a las compras (buyouts) como a las salidas (exits) a registrar sus segundos valores más altos en la historia.En 2025, el valor global de buyouts (excluyendo add-ons) creció un 44 % interanual, alcanzando los US$904.000 millones, mientras que las salidas aumentaron un 47 %, ubicándose en US$717.000 millones.A pesar de este optimismo, el informe advierte que la industria ha entrado en una “nueva era” marcada por una competencia feroz con mayores exigencias de rendimiento.Inversiones. Foto: tomada de Freepik (www.freepik.es)Según explica Bain, las condiciones para 2026 son prometedoras: las tasas de interés bajan y la economía se mantiene robusta. Sin embargo, bajo la recuperación hay una realidad desigual. El valor de los acuerdos se ha concentrado en megatransacciones, favoreciendo a los jugadores de gran escala.“2026 se perfila como un año prometedor. Aunque la tasa de referencia aumentó en enero, la tendencia general es clara: las tasas de interés están bajando. Ese contexto, sumado a un pipeline de transacciones robusto, envía buenas señales. Con los mercados bursátiles en niveles altos y una economía que ha mostrado resiliencia, el entorno luce más favorable que en años recientes, pese a que persisten riesgos macroeconómicos y geopolíticos que podrían afectar el ritmo de recuperación”, señaló Alejandro Mendoza, socio de Bain & Company en Colombia.Destacado: Codirector Villamizar cree que el Gobierno tiene un sesgo en su visión frente a las tasas de interésAmérica Latina lidera las preferencias de inversión privada para 2026Este contexto favorece particularmente a Latinoamérica, pues los inversionistas están gravitando hacia las oportunidades regionales. Casi el 70 % de los inversionistas considera que la región ofrece buenas perspectivas de inversión para el 2026, un salto significativo frente al 45 % registrado en 2024.“Este renovado interés favorece el rebalanceo de los flujos globales de inversión hacia los sectores que apalancan el crecimiento de la región en el mediano y largo plazo”, asegura el informe.Cabe resaltar que esta tendencia se replica en el caso Colombiano, pues cerca del 30 % de los inversionistas lo considera un mercado atractivo y con buenas oportunidades. Esta cifra representa un aumento considerable frente al 15 % del 2024. De este modo, Colombia se ubica como el tercer país con mejores perspectivas de inversión en América Latina, solo detrás de Brasil y México.Bandera de Colombia. Foto: Valora AnalitikUno de los factores que explican este atractivo es la innovación. Según el Global Innovation Index 2024, Colombia es el cuarto país más innovador de la región, con dos casos emblemáticos, Rappi y Habi, ambas startups clasificadas como “unicornios”. Esto respalda la capacidad del mercado colombiano para gestar empresas de clase mundial y atraer capital en sectores clave.Repuntan las transacciones, pero persisten los desafíosEl modelo de negocio del capital privado opera bajo una lógica en donde los fondos adquieren participaciones en empresas, impulsan su valor mediante gestión activa y, transcurrido un mediano o largo plazo, las venden para retornar el capital a sus inversionistas junto con las ganancias generadas.Ese ciclo, sin embargo, presenta hoy señales de tensión, pues estas firmas enfrentan una competencia significativamente mayor por el capital, así como exigencias más intensas por parte de los inversionistas en cuanto a alto desempeño, mientras continúan lidiando con una serie de desafíos estructurales persistentes.El informe entrega una cifra que sacude los cimientos del negocio: US$3,8 billones en activos están “congelados” en 32.000 empresas que permanecen en los portafolios de los fondos sin encontrar comprador. Para dimensionar la magnitud: esos US$3,8 billones equivalen a más de 7 veces el Producto Interno Bruto de Colombia, que en 2025 alcanzó los $1.853,9 billones, según el DANE.Foto: ©Ruslan Lytvyn de Зображення користувача Руслан Литвин a través de Canva.comEsto significa que, por primera vez desde la crisis financiera de 2008, la industria del capital privado enfrenta una paradoja: nunca antes había tenido tanto dinero para invertir, pero tampoco había estado tan estancada con lo que ya había comprado.En paralelo, el levantamiento de capital cayó por cuarto año consecutivo: la recaudación de fondos de buyout cayó un 16 % en 2025 a US$395.000 millones, y el número de fondos cerrados también se redujo un 23 % en esta categoría.Este escenario refleja una tendencia que impacta más marcadamente a mercados emergentes como Colombia, donde los gestores enfrentan mayores exigencias de los inversores y condiciones de liquidez más ajustadas.Así mismo, Bain destaca que los retornos a los inversionistas institucionales (Limited Partners o LPs) se han mantenido por debajo del 15 % del valor neto de los activos durante cuatro años consecutivos, lo que frena la revitalización del sector.Se trata del período más prolongado de baja liquidez en la historia de la industria. “Las distribuciones rezagadas son el principal factor detrás de un proceso de levantamiento de fondos lento y difícil para muchas firmas”, advierte el documento.En la práctica, esto significa que entidades de capital privado como los fondos de pensiones, las aseguradoras y los grandes patrimonios que colocan su dinero en estos vehículos están recibiendo menos retorno del esperado y con mayor demora.Otro punto clave que advierte Bain es la fuerte concentración de operaciones en la industria, pues apenas 13 megatransacciones, que son aquellas que superan los US$10.000 millones, representaron el 30 % del valor total, y 11 de ellas ocurrieron en Estados Unidos. Una de las causas de este fenómeno es, precisamente, el entorno de baja liquidez que refuerza la preferencia por gestores grandes y consolidados.Las nuevas matemáticas del negocioEn la “década dorada” de 2010, un fondo típico solo necesitaba un crecimiento anual del 5 % en su Ebitda para generar un retorno de 2,5 veces el capital invertido.Hoy, con costos de endeudamiento más altos (entre 8 % y 9 %) y una falta de expansión en los múltiplos de valoración, las empresas ahora requieren un crecimiento del Ebitda de entre el 10 % y el 12 % anual para alcanzar el mismo retorno.Pese a la presión, el informe concluye que la propuesta de valor del capital privado sigue intacta para quienes logran resultados consistentes. En esta nueva etapa, los ganadores serán las firmas que conviertan la generación de valor en un “hábito y no en una aspiración”, apoyándose en la especialización sectorial y el uso de tecnología y datos para transformar sus empresas en cartera.