El ruido preelectoral ya no deja resquicio a casi nada más. La precampaña andaluza se mueve en una montaña rusa, con momentos de absoluto vértigo y otros de cierta calma tramposa porque enseguida llega otra sacudida en el circuito cerrado del electoralismo. Después del 28F, con encuestas muy a favor, parecía que el presidente andaluz encaraba la primavera con tranquilidad; y ahora la guerra contra Irán vuelve a introducir incertidumbre, a falta de cálculos sobre el impacto que acabe por tener. Pero el PSOE va a volcarse con el 'no a la guerra', un eslogan tan irreal como potente, tan fullero (¿quién dice sí a la guerra?) como epatante, en el que confían como detonador emocional para movilizar a los... Ver Más