Gerente general de EPM, John Maya. Imagen: Valora AnalitikEl gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Jhon Maya Salazar, respondió al proceso sancionatorio anunciado por la ministra de Ambiente, Irene Vélez, contra Hidroituango, y aseguró que no está claro hacia dónde apunta la investigación.En su primera reacción, Maya explicó a Caracol Radio, que la empresa ya fue notificada, pero señaló que aún no conocen con precisión los hechos que serán objeto de revisión. Aun así, respondió a los argumentos expuestos por el Ministerio.“El embalse está amortiguando las crecientes”Uno de los puntos señalados por la ministra tiene que ver con el manejo de crecientes del río Cauca durante la temporada de lluvias. Frente a esto, el gerente de EPM defendió que el embalse ha cumplido una función clave para evitar emergencias.Explicó que, durante una creciente registrada en Semana Santa del año pasado, el caudal del río llegó a cerca de 5.000 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, al ingresar al embalse, este volumen fue regulado y aguas abajo solo se liberaron entre 2.600 y 3.000 metros cúbicos por segundo.Según Maya, este comportamiento evita inundaciones en las poblaciones ubicadas río abajo, que antes del proyecto sí se veían afectadas en temporadas de lluvias intensas.Una situación similar, agregó, ocurrió hace dos meses, cuando una creciente de aproximadamente 2.300 metros cúbicos por segundo fue reducida a cerca de 1.300 metros cúbicos por segundo tras pasar por el embalse.“Lo que está haciendo el proyecto en esta ola invernal es amortiguar las crecientes y evitar inundaciones. Este año no se ha presentado ninguna”, enfatizó.Debate por el nivel del embalseOtro de los cuestionamientos del Ministerio estaría relacionado con el nivel del embalse, conocido como la “cota”.Maya le explicó al medio que, según el diseño original del proyecto, el embalse puede operar hasta la cota 420. Sin embargo, actualmente se encuentra entre los niveles 408 y 409.La diferencia, dijo, responde a una regla de operación que obliga a que el agua que entra al sistema sea equivalente a la que sale, sumando vertimientos y generación de energía.No obstante, en momentos de crecientes fuertes, EPM ha optado por retener temporalmente parte del caudal para evitar impactos aguas abajo. Esto implica aumentar ligeramente el nivel del embalse.Como ejemplo, mencionó que durante una creciente reciente el nivel subió cerca de un metro, pasando de 408 a 409.Según el gerente, este incremento tendría un impacto ambiental limitado, restringido a la franja de terreno correspondiente a ese metro adicional.“En términos reales, la afectación es mínima y no tiene sentido que ese sea el motivo de la investigación”, afirmó.Y es que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) respaldó la apertura del proceso y negó que se trate de una decisión motivada por retaliaciones o intereses personales.La entidad aseguró que su actuación responde exclusivamente a su función de vigilancia y control, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las obligaciones ambientales del proyecto y la protección de los ecosistemas.El proceso ahora entra en una fase de evaluación en la que se determinará si hubo incumplimientos por parte de EPM en la operación de Hidroituango.