Lamine Yamal habló por primera vez este miércoles tras los deplorables cánticos xenófobos del martes en el RCDE Stadium con el España-Egipto. «¡Musulmán el que no bote!», se gritó en Cornellà hasta en tres ocasiones, las dos primeras se produjeron antes de que los futbolistas de ambos combinados nacionales se marchasen a los vestuarios. La estrella del Barcelona disputó los primeros 45 minutos del partido ante Egipto antes de ser sustituido al descanso por Víctor Muñoz. Se marchó del estadio con mala cara y protegido por un miembro de seguridad. En sus redes sociales, Lamine Yamal ha expresado lo siguiente: «Yo soy musulmán, alhamdulillah. Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree. Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el Mundial».