Porque el Señor es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones. Salmo 100:5 LBLA Señor Dios y Padre nuestro, te damos gracias por toda la luz que nos das y por toda tu ayuda amorosa, también en las cosas materiales. Venimos ante tu presencia y pedimos que nos des tu luz y tu guía constante en el camino que debemos seguir. Haz que lo celestial se revele en la tierra, para que podamos regocijarnos en las cosas buenas y hermosas que das a toda la humanidad. Padre nuestro, revela lo que está en el cielo y libera a las personas de su pecado y oscuridad, para que al final reconozcan tu gloria. Fortalece nuestra esperanza en este destino. Dirige y obra en muchos corazones para que, a través de ellos, tu gloria se proclame a todos. Amén. Artículos recientes de Plough Peter Kreeft Infiernos compartidos Él se sienta junto a nosotros en los momentos más difíciles de la vida. Leer Laura E. Richards La llegada del rey En este cuento para la Pascua, unos niños se preparan para la llegada de un rey y reciben a alguien muy diferente. Leer