La XXXVIII edición de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza ya está en marcha y lo hace con cifras que refuerzan su condición de gran clásica del calendario de altura. Cerca de 900 regatistas distribuidos en 140 embarcaciones han tomado la salida en sus dos versiones tradicionales, desde Port Ginesta (Barcelona) y el Real Club Náutico de Dénia (Alicante), con destino común en el Club Nàutic Sant Antoni (Ibiza). La atención se centra especialmente en la flota que partió desde Port Ginesta, donde las previsiones meteorológicas abren la puerta a un posible asalto al récord de la prueba, vigente desde 2011 en manos del Caro, con un tiempo de 13 horas, 18 minutos y 54 segundos. El fuerte mistral de popa previsto podría convertirse en el aliado perfecto para los barcos más rápidos, con dos claros aspirantes: el Tapioca, un ICE 66 de José Agnaldo Andrade, y el Gymir, un Maxi Dolphin 65 de Manel Codina. Ambos deberán cruzar la línea de llegada antes de la 1:18:54 de la madrugada para inscribir su nombre en la historia. La salida desde la costa catalana se produjo con viento estable de entre 7 y 8 nudos, condiciones que anticipan una regata rápida si se cumple el parte. «El barco que va a ganar será el que más arriesgue», apuntaba Óscar Chaves, uno de los grandes conocedores de la prueba. El armador del Hydra-HM Hospitales advierte que buscar el canal de viento será clave, aunque no exento de riesgos. En la versión de Dénia, el escenario es más incierto. El parte anuncia un role de norte a sureste acompañado de posibles encalmadas, lo que obligará a una navegación táctica. A ello se suman previsiones de mar formada, con olas de hasta tres metros y rachas que podrían alcanzar los 25 nudos. «Va a ser una edición muy interesante por la cantidad de variables», señalaba Román Martínez de Arenzana, oficial principal de esta salida. Entre la flota destacan nombres habituales como Iñaki Castañer, que vuelve a la regata con su DK46, o embarcaciones como el Aviador y el Clem, en una edición que, una vez más, combina competitividad, estrategia y el espíritu único de cruzar hacia Ibiza.