No es un buen momento para la familia de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson. Mientras él permanece apartado de la vida pública en Norfolk tras haber sido 'desterrado' del Royal Lodge, ella continúa en paradero desconocido. Pero, ¿ qué es de sus hijas, Beatriz y Eugenia ? A través de los medios británicos la Familia Real ha dejado claro que intenta distanciarse de ellos, incluso de las dos princesas con las que siempre habían tenido buena sintonía. Esta semana se publicó incluso que Beatriz y Eugenia no estarían en la misa de Pascua, clásica cita familiar de los 'royals' y muchos lo interpretaron como el clavo final en el ataúd. Pero solo un día más tarde de esta noticia se dio un paso atrás en otra cita, Ascot . Aunque se dijo que se les había pedido a las dos Princesas de York que no acudieron al famoso certamen de caballos, finalmente parece que el Rey Carlos ha querido acercar posturas. En medio de estos rumores, la relación entre Beatriz de York y su marido, Eduardo Mapelli, también se ha convertido en el objeto de la especulación. Después de pasar unos meses separados porque él, desarrollador inmobiliario, estaba trabajando en Estados Unidos, ahora el matrimonio ha decidido establecerse en Nueva York . Con lo cual, las Princesas se han convertido en las protagonistas inesperadas de los titulares en medio de la polémica. Lo cual ha despertado preguntas también sobre hasta qué punto las hijas del expríncipe pueden mantenerse por sí mismas si la separación de la Familia Real británica termina siendo definitiva. ¿A qué se dedican? Ninguna de las dos tiene posiciones de primera línea como 'royals', aunque sí mantienen ese típico trabajo de princesa que es el tener ONGs de referencia con las que colaboran formalmente y a las que representan con frecuencia. Sin embargo, eso no da ingresos y ambas hijas de Andrés y Sarah mantienen un alto nivel de vida que implica viajar por el mundo o acudir a citas sociales de lo más variopintas. Planes que cualquier ciudadano normal probablemente no podría disfrutar, incluso si tuviera el dinero para hacerlo. Precisamente, a sus 37 años, Beatriz de York protagonizó titulares hace algunos meses porque se descubrió el enorme sueldo que recibía en su trabajo 'normal'. Habiendo estudiado historia en la universidad, la carrera de Beatriz nada tiene que ver con sus años formativos. En sus primeros puestos había trabajado como becaria en Sony Pictures e incluso había sido extra en algunos proyectos audiovisuales. Supuestamente, también pasó un tiempo como asistente de ventas en la cadena de tiendas Selfridges. Pero hace algo más de una década Beatriz empezó a trabajar como analista de capital privado en Sandbridge Capital LLC, tras lo que directamente entró en la empresa de software Afiniti como vicepresidenta de estrategia y acuerdos. Un ascenso con el consiguió crecer personal y profesionalmente , viviendo entre Nueva York y Londres durante los últimos diez años. Pero no fue suficiente. En 2022 lanzó su propia firma, llamada BY-EQ, para ofrecer soluciones tecnológicas, de desarrollo de software y estrategia. Según el periodista británico Richard Eden, en el primer año la hija mayor de Andrés y Sarah habría conseguido un beneficio de 39.000 libras, unos 45.000 euros, para aumentar en el segundo a más de 570.000 euros. «Soy muy afortunada, he sido capaz de conseguir un trabajo que depende de mis capacidades de comunicación más que de que me siente en un escritorio», comentaba en 2020 al hablar sobre cómo gestiona su dislexia en el ambiente laboral. Eso, sumado a su sueldo como vicepresidenta, y a los lucrativos negocios de su marido, sin duda Beatriz tiene los mejores prospectos. Es decir, no tendrá problema en adaptarse si, como su primo Harry, termina distanciándose definitivamente de la Familia Real británica. Aunque eso no quiere decir que se encuentre bien a nivel emocional. Ante la idea de ir al Royal Ascot, al que 'Hello!' confirma que sí han sido invitadas, un amigo de las hermanas asegura: «La pregunta es, ¿querrían ir a un evento público de esa naturaleza? Les van a criticar vayan o no, no solo en ese evento. No pueden ganar. Bea lleva muy mal el escrutinio, especialmente en las últimas semanas». Por su parte, la Princesa Eugenia no anda muy alejada. Tras haber estudiado literatura inglesa e historia del arte, la hija pequeña de Andrés y Sarah decidió centrarse en el aspecto más artístico de su formación y desde 2015 trabaja en la galería de arte Hauser & Wirth, donde es directora asociada . Esta empresa suiza tiene galerías en Reino Unido, Estados Unidos, Suiza, España, Francia, Mónaco y Hong Kong, y ofrece diferentes exposiciones, libros e incluso actividades exclusivas relacionadas con el arte. Sobre los ingresos de Eugenia hay menos información, pero su puesto de trabajo le permite salir de la 'oficina' en ocasiones y ofrecer visitas a miembros de la realeza, como fue el caso de la Princesa Rajwa de Jordania, a la que dio un pequeño tour por la galería de Londres.