El drama del marisqueo no cesa en Galicia, donde seis de cada diez zonas de explotación registran una mortandad «severa». Más de la mitad del berberecho y la almeja babosa no logró sobrevivir en estas áreas al tren de borrascas registrado en el arranque del año, con especial afectación del recurso en las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo. Un hecho que ha llevado a la Xunta a movilizar 22,7 millones para restaurar los bancos de 25 cofradías, al mismo tiempo que el número de mariscadoras forzadas a parar se ha ido incrementando.Seguir leyendo....