Las predicciones son difíciles. Cada día cambian. Solo esta circunstancia explicaría el desaguisado comunicativo que se produce a la hora de informar cuándo se va a reabrir o no una línea ferroviaria en Catalunya, todas en revisión tras el accidente en la R-4 en Gelida el pasado 20 de enero. Para que la infraestructura se pueda volver a poner a disposición del servicio, ahora mismo se sigue un estricto protocolo.Seguir leyendo....