Edición original: Nightwing 125-129- Annual 1 (DC Comics, 2025)Edición nacional/España: ALL IN NIGHTWING V1 3-4 (Panini Cómics, 2026)Guion: Dan Watters.Dibujo: Dexter Soy, Francesco Franca Villa..Color: Veronica Gandini.Traductor:: Santiago García.Diseño y realización: Fanhunter y Núria MoresoFormato: Comic-Book con lomo, color. 80/96 páginas. 8,95€/9,95€la Raíz del mal«Tú lugar seguro»Ha pasado un tiempo desde que se reseñó el tomo dos de la serie actual, seis meses, y por aquello de los tomos trimestrales, a veces se nos cuelga un arco -es lo que tiene-, hacemos doblete traendo dos arcos completos.Venga, empezamos.Nightwing #125-#126Después de conocer más en profundidad al Cirque du Sin —Zanni—, el villano de la etapa de Dan Watters junto a Olivia Pearce, vemos su control de Blüdhaven mediante las armas y tecnología para controlar la ciudad.Una ciudad de bandas y delincuencia que ella misma provoca para sacar provecho, y así ir creando un caos físico y mental, donde poco a poco el Zanni, obsesionado con Nightwing y sus raíces circenses, va tomando control de todo lo que conocemos. Tenemos un descanso.Un arco de dos números donde Watters se junta al siempre interesante Francesco Francavilla, el italiano conocido por Black Beetle y las últimas obras de Snyder, con quien ya colaboró en Espejo Oscuro de Detective Comics —que estaba también protagonizado por el bueno de Dick—.En este arco puramente noir y de terror, Watters nos presenta la figura del primer policía de Blüdhaven, o eso parece, porque tiempo ha pasado y se supone que aparece ante los policías corruptos o quienes, según él, han obrado mal, y les emplea un castigo mortal, como si de una sombra o ajusticiador se tratase. Con su máscara a lo médico de la peste y gas del miedo, lleva décadas actuando, una leyenda urbana que al parecer es real.Su aparición viene dada a raíz del anterior arco, donde en mitad de la guerra de bandas entre la policía y los distintos grupos de Blüdhaven, un agente equipado con las mejoras de Olivia fue demasiado lejos y usó su brutalidad policial para matar a un joven a sangre fría, haciéndolo pasar por autodefensa, cuando no era así y el propio Dick lo sabía.Ya nada es como antes; los policías que estaban acostumbrados a operar al margen y campar a sus anchas no son permitidos ni por Dick, la alcaldesa, su gente, ni el propio “fantasma” de Blüdhaven.En el apartado gráfico, Francavilla nos da lo acostumbrado con su estilo, sombras, la cámara va siempre hacia rostros ocultos en la oscuridad, el color intenso amarillo o naranja para reflejar el miedo, lo que está mal, con una narrativa sencilla de encuadres y pocos alardes de acción que a algunos no les gustará, pero con su aporte y en otro el de meterse bajo la piel del lector por todo lo que está pasando de la misma manera que Hitchcock se nos metía en las escenas más terroríficas de Vértigo con esa bruma verde, con el neón y su fantasmal Kim Novak.Una vez descubierto qué es lo que ocurre con toda esta investigación, la encerrona a la comisaría haciendo su papel con Dick, seguimos con la historia principal y nos vamos al siguiente arco, despidiéndonos momentáneamente de Francavilla.Nightwing #127-#129-Annual 1El número #127 del tomo 3 y el resto de números de este nuevo tomo componen el siguiente arco en su totalidad. Sí, el annual va en medio de la acción y se puede leer entre medias, al inicio o al final del arco sin problemas, uno de los trabajos más inspirados de Watters en la colección, como ahora veremos.La Torre de los Titanes ha sido invadida por una especie de monstruo de otra dimensión o masa espacio-temporal que cambia según la percepción de las personas, con Barbara dentro de la base. Nightwing va allá a salvarla, mientras la comisaria recibe unos documentos que luego sabremos que del pasado de Olivia, y casualmente la misma Olivia tiene un traje de combate para Nightwing perfecto para el mal que aqueja a la Torre, al ser masa de la quinta dimensión, quien entra acaba sucumbiendo a ella.Sí, la quinta dimensión, Bat-Mite y demás entes que acaban con la cordura de nuestros héroes y los lectores, esos duendecillos que son como nosotros en cierta medida. Por lo que se ve desde el comienzo del capítulo, el Zanni es capaz de verle —vernos— interactuar entre sus bocadillos y llevarlos a la acción, creando lo que ha ocurrido, y con ello Olivia, al ser partícipe, tiene preparada la salvaguarda para Dick.Al ser fenómenos de la quinta dimensión, cómo no, aparece Nite-Mite, el duendecillo fan de Nightwing al que nuestro héroe tiene que rescatar mientras se enfrenta a otros personajes de su pasado y al propio Nightwing original, el de Krypton, en una resolución de ese personaje por manos de Watters muy interesante y no habitual que traerá cola en la colección.Para quien no lo conozca, Nite-Mite es un duendecillo como Bat-Mite, creado por Taylor/Redondo y Daniele Di Nicuolo en su etapa de Nightwing (#97 USA). Este personaje parece en ocasiones un guiño a la serie de Teen Titans de CN, que tenía su propio duendecillo de la quinta dimensión fan de Dick como Robin, llamado Nosyarg Kcid —no, no es Zatanna—.A la vez que nuestro héroe se enfrenta a todo lo que ocurre, vamos viendo su pasado, cómo su ancla con Alfred le permite no sucumbir a los cambios de realidad, en unos flashbacks que saben tocar el sentimiento justo, donde Watters con pocas páginas nos entrega un Alfred maravilloso y un Dick que nos recuerda que era un simple niño cuando era Robin, con todo lo que eso conlleva, magníficamente ilustrado como siempre por Dexter Soy, que deja la acción para darnos unas páginas relajadas llenas de cariño.Entre tanto, en el annual, con la vuelta de Francavilla, Maggie, la comisaria, investiga el pasado de Olivia y el Zanni, y aquí es donde sale a flote el Watters que conocemos, el que juega con el mal de las personas, su psicología, lo que está dentro de nosotros, cómo actuamos, nuestra parte oscura y la investigación de la psique humana mediante las lecturas, las decisiones, las personas que vamos conociendo, y retrata todo como si de un forense o un entomólogo se tratase.El annual, junto a lo visto en el primer capítulo de este arco con la actuación de Zanni sobre el duende de la quinta dimensión —nosotros—, sirve a Watters para construir un discurso claro sobre el daño que provoca este tipo de toxicidad. A través de esta idea, plantea una crítica directa a esos lectores incapaces de ir más allá de su propia visión, gente que se inventa su propia vida/realidad a raíz de los comics en este caso, o las redes sociales, y la búsqueda de aceptación con autoengaños conscientes, evidenciando cómo esa obsesión puede distorsionar la realidad, contaminar su vida -y alrededores- con la propia ficción.Ser algo que no eres.En definitiva, continuamos con el gran arco de Dan Watters y Dexter Soy —que sigue en su línea— in crescendo, dándonos savia nueva y otra forma de ver Blüdhaven y sus personajes, en especial la grandisima Barbara Gordon que nos está entregando en toda la etapa.Lo mejor• La trama esta mejor que nunca.• La denunca del brutalismo policial, la homofobia y el machismo imperante en el cuerpo -sociedad- que no se debe olvidar• Francesco FrancavillaLo peor• Con los tomos timestrales se queden arcos a mitad como en la época de Forum y Zinco que hacen esperar 6 meses a su resolución…• Lo que hace farragosa la lectura.