El Gobierno rumano trata de apaciguar los temores que ha despertado entre la ciudadanía la autorización que dio a EE UU para desplegar aviones y tropas en su territorio para maniobras defensivas en medio de la guerra contra Irán. La inquietud se ha acrecentado luego de que Teherán amenazara al país con “consecuencias políticas y legales en el futuro” por participar de lo que consideran “una agresión militar“ y de que el expresidente Traian Basescu advirtiera en redes sociales de un posible riesgo de ataques. El ministro de Defensa, Radu Miruta, ha insistido este lunes en que no tienen información de que la República Islámica piense en atacarlos. Seguir leyendo